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ARTÍCULO
Selección
y caracterización de cepas de levadura del Penedés
para elaboración de cava
Selection
and characterization of yeast strains from el Penedès
for sparkling wine production
M.
Dolors Nadal Penadès y Benjamí Piña
Capó
Centro
de Investigación y Desarrollo del CSIC. Barcelona.
Caves
Nadal. El Pla del Penedés. Barcelona.
El
Penedès is the major sparkling wine producing region
in Spain. Over four consecutive years, from 1993 to 1996,
we collected yeast strain samples from spontaneous fermenting
musts from el Penedès. These samples were taken
from musts of the three traditional grape varieties from
el Penedès called macabeu, xarel·lo and parellada.
The samples were also taken at different fermentation
densities and from different points of the tanks.
Yeast
strains isolated from spontaneous fermenting musts from
el Penedès belong, in their majority, to the genus
Saccharomyces and their molecular markers show
a high degree of genetic variability. The higher variability
was shown for the karyotype, followed by mitochondrial
DNA (mtDNA) restriction pattern and finally by the total
soluble protein pattern. mtDNA pattern showed its higher
variability using HinfI restriction enzyme. The
analysis of the mtDNA patterns distribution of the yeast
strains isolated randomly from the must with respect to
the year, the grape variety, the sampling density and
the sampling point showed that year is the parameter that
generates more varibility and the sampling density and
sampling point showed similar distributions.
From
musts from el Penedès we selected a yeasts strain
belonging to the genus Saccharomyces called NC5.
This strain is able to perform the sparkling wine second
fermentation using wines with enological features strongly
restrictive for yeasts and able to produce sparkling wines
with optimum organoleptic features. The behaviour of this
strain is comparable, in all the parameters tested, to
the behaviour of the commercial yeasts strains assigned
to sparkling wine production.
La
fermentación alcohólica en sentido amplio
es la transformación de una molécula de
azúcar, básicamente glucosa o fructosa,
en dos moléculas de etanol, con la consiguiente
producción de energía en forma de ATP y
la liberación de CO2 y de calor. Teniendo
en cuenta que esta sería la reacción principal,
durante el proceso de fermentación se dan multitud
de reacciones necesarias para el desarrollo de las levaduras.
El
cava es el producto resultante de una doble fermentación
alcohólica. En primer lugar, el mosto pasa a vino
en el que se llama primera fermentación o vinificación,
que consiste en el consumo de todos los azúcares
presentes en el mosto. Respecto a la segunda fermentación,
consiste en la adición de sacarosa y levaduras
al vino que, después de ser embotellado, fermentará
dentro de la botella con el consiguiente aumento de la
presión por la acumulación del CO2.
En
el caso concreto de la segunda fermentación, la
adición de levaduras es obligatoria, ya que la
microflora del vino es muy pobre y no siempre la más
adecuada. Por eso, en la segunda fermentación del
cava se utilizan levaduras comerciales especialmente seleccionados
para llevar a cabo este proceso con la máxima eficacia.
Estas levaduras comerciales han de tener una serie de
características para funcionar de forma óptima.
Algunas características serian:
•
Tolerancia elevada al etanol, ya que es el producto principal
de la primera fermentación y por esto está
en cantidades de hasta el 11% (v/v) en el vino.
•
Capacidad fermentativa y rendimiento fermentativo elevados
para fermentar con rapidez la totalidad de los azúcares
añadidos en el vino.
•
No producción de sustancias que puedan disminuir
la calidad organoléptica del cava (como el ácido
acético o ácido sulfhídrico) y producción
de cantidades considerables de sustancias que puedan aumentarse
la calidad (como el glicerol o sustancias aromáticas).
•
Tolerancia de concentraciones elevadas de CO2
(de hasta a 6 bar de presión), en pH bajos (de
hasta en 2,8) y en la falta de oxígeno y de nutrientes
del medio.
Las
levaduras asociadas a la industria vínica pertenecen
mayoritariamente al género Saccharomyces,
que se caracteriza por su capacidad de fermentar vigorosamente,
en condiciones anaeróbicas, diferentes azúcares
con D-glucosa, D-fructosa o D-manosa, entre otros, para
producir etanol y dióxido de carbono.
Los
objetivos de este trabajo han sido los siguientes:
•
Obtención de colecciones de cepas de levaduras
de mosto en fermentación espontánea, con
una variabilidad máxima, que servirán de
fuente para hacer selecciones.
•
Identificación de las cepas de levaduras presentes
en las colecciones a través de marcadores moleculares
y estudiar su variabilidad de acuerdo con diferentes parámetros
de los muestreos.
•
Desarrollo de varios sistemas de selección de cepas
de levaduras, a partir de las muestras de mosto, para
encontrar aquellos sistemas que permitan escoger las cepas
óptimas para la segunda fermentación del
cava.
•
Pruebas de las cepas seleccionadas para cava en tirajes
semiindustriales para demostrar su validez.
•
Caracterización genética de las cepas seleccionadas,
para conocer mejor estas cepas y valorar sus posibilidades
de mejora genética.
OBTENCIÓN
DE COLECCIONES REPRESENTATIVAS DE CEPAS DE LEVADURA DE
MOSTO
Los
muestreos se realizaron a partir de mostos en fermentación
espontánea durante cuatro cosechas consecutivas,
desde 1993 hasta 1996. En casi todas las cosechas, se
cogieron muestras de las tres variedades de uva autóctona
del Penedés, es decir, macabeu xarelo y parellada.
El volumen de los depósitos de muestreo osciló
entre 2,5 y 1000 litros, de manera que no pudimos observar
que la variabilidad de cepas de levadura fuera mayor en
depósitos más grandes. Algunas fermentaciones
se hicieron con mostos deburbados y otros con el mosto
intacto, aspecto que tampoco incidió en la variabilidad
de cepas de levaduras. La temperatura de fermentación
fue de 18ºC en los depósitos de 10000 litros y
a temperatura ambiente (entre 25 y 30ºC) en los depósitos
más pequeños.
De
cada una de las fermentaciones se obtuvieron entre dos
y nueve muestras, tomadas en diferentes estadios de fermentación
y de diferentes puntos de los depósitos. Las muestras
se cogieron en tres fases de fermentación: una
muestra a media fermentación (densidad entre 1020
y 1030 g/L), otra a tres cuartos de fermentación
(densidad entre 1004 y 1012g/L) y una muestra al final
de la fermentación (densidad de 995 g/L). Las muestras
se cogieron a la vez de dos puntos de los depósitos:
una muestra de la superficie del mosto y otra del interior
a través de un grifo. De cada una de estas fermentaciones
se aislaron alrededor de 30 cultivos puros de levadura.
IDENTIFICACIÓN
Y ESTUDIO DE LA VARIABILIDAD NATURAL DE LAS
CEPAS DE LEVADURA DE MOSTO
Para
identificar las cepas aisladas del mosto se probó
tres de los marcadores moleculares usados en la identificación
de cepas de levadura. En primer lugar, se probó
el patrón de proteínas solubles totales,
marcador que no permitió detectar diferencias entre
las cepas de levadura de mosto del Penedés. En
segundo lugar se probó el patrón de restricción
del mtDNA, que consiste en una separación por electroforesis
convencional en gel de agarosa de los fragmentos de DNA
total generados por digestión con enzimas de restricción
del tipo Rsal, Hinfl o Taql. El patrón
de restricción del mtDNA sí que permitió
detectar diferencias importantes entre las cepas del Penedés.
De los tres enzimas de restricción usados, Hinfl
es el que permitió detectar más variabilidad
entre las cepas aisladas. El patrón de mtDNA también
permitió diferenciar las cepas del Penedés
de las cepas comerciales. Finalmente, se probó
el cariotipo por electroforesis de campo pulsante. A pesar
que la interpretación de los cariotipos no es fácil,
pudimos observar que las cepas con el mismo patrón
de mtDNA podían ser diferenciadas a través
del cariotipo. Por tanto el cariotipo fue el marcador
molecular que mostró más variabilidad entre
las cepas del Penedés.
En
este trabajo se ha usado el patrón de mtDNA como
marcador para realizar un estudio de la variabilidad natural
presente en las cepas del Penedés, ya que es el
marcador más fácil de interpretar y más
sencillo de llevar a cabo. En todos los casos el patrón
de mtDNA se ha realizado con el enzima Hinfl, ya
que fue el enzima de restricción que mostró
más variabilidad. El cariotipo, en cambio, se ha
usado como criterio de clonidad y como medida de inestabilidad
genética. En este estudio, el patrón de
proteínas totales fue descartado.
Se
analizó el patrón de mtDNA de un total de
306 clones independientes aislados a partir de los mostos
del Penedés en fermentación espontánea
de todas las cosechas de la muestra. De estos 306 clones,
227 pertenecieron al género Saccharomyces,
y entre éstos se encontraron 49 patrones de mtDNA
diferentes. Entonces, la variabilidad de patrones de mtDNA
entre estas cepas fue elevada. Los 29 clones restantes
no pertenecientes al género Saccharomyces
podrían pertenecer al grupo de las levaduras apiculadas,
debido a su típica morfología ojival y al
hecho de que aparecen frecuentemente en fermentaciones
vínicas no inoculadas.
La
distribución de los patrones de mtDNA mayoritarios
de los 306 clones aislados agrupados por cosechas (tabla
1) muestra que hubo una evolución temporal
de los patrones de mtDNA con el paso de los años,
de manera que en cada cosecha van apareciendo patrones
de mtDNA nuevos, que tuvieron un tiempo de permanencia
y que, en la mayoría de casos, acabaron desapareciendo.
La excepción de esto fue el patrón C2, que
apareció todos los años en proporciones
superiores al 15%. Estas diferencias en la distribución
de patrones de mtDNA a lo largo de los años podría
ser debida a diferencias en la microflora presente en
la uva o en las instalaciones, o bien en las diferencias
de las condiciones climáticas de cada cosecha.
En esta tabla observaremos también que la aparición
de la cepa comercial IOC fue, en general, baja durante
todas las cosechas.
La
distribución de estos mismos 306 clones agrupados
por variedades de uva también mostraron diferencias,
pero no tan claras como en el caso de las cosechas. Estas
diferencias de distribución de patrones de mtDNA
podrían responder a diferencias en la composición
de los mostos de estas tres variedades de uva.
A
partir de 71 clones aislados de mosto de 1993 se estudió
la distribución de patrones de mtDNA de las muestras
extraídas de la superficie y la mitad de los depósitos.
En este caso, las diferencias de distribución fueron
menos claras aún, siendo estadísticamente
significativas.
La
distribución de patrones de mtDNA de los 86 clones
aislados de mosto de 1993 no dio diferencias estadísticamente
significativas entre las tres densidades sometidas a muestra.
|
AÑADA
|
VARIEDAD DE UVA
|
PUNTO de MUESTREO
|
DENSIDAD de MUESTREO
|
|
c
2 = 235,3
|
c
2 = 92,8
|
c
2 = 10,1
|
c
2 = 11,6
|
|
p = 0,0001
|
p = 0,0001
|
p = 0,0387
|
p = 0,3146
|
A
partir del análisis estadístico de cada
una de las distribuciones, podemos concluir que la cosecha
fue el parámetro de muestreo que más diferencias
dio entre las distribuciones de patrones de mtDNA de los
años muestreados. En segundo lugar, la variedad
de uva dio también diferencias importantes en la
distribución de patrones de mtDNA entre las variedades
de uva macabeu, xarel·lo y parellada. El punto de muestreo
dio diferencias significativas entre las muestras de la
superficie y del medio de los depósitos, pero a
un nivel muy bajo. Finalmente la densidad de muestreo
no dio diferencias significativas entre las muestras de
diferentes fases de fermentación.
DESARROLLO
DE SISTEMAS DE CEPAS DE LEVADURA PARA LA ELABORACIÓN
DE CAVA
Se
desarrollaron cuatro sistemas de selección de cepas
de levaduras por elaboración de cava: la selección-1
sería la que se originó por la propia fermentación
del mosto antes de hacer los muestreos, ya que el mosto
estaba, como mínimo, a mitad de fermentación
en el momento en que se tomaron las muestras. De este
punto se analizaron 306 clones que hemos descrito en el
apartado anterior. La selección-2 se hizo a temperatura
elevada, ya que se realizó cultivando en vino las
muestras iniciales de mosto a una temperatura de 30ºC.
Es importante destacar que el efecto tóxico del
etanol aumenta al aumentar la temperatura. La selección-3
la llamamos triple selección, ya que se hizo crecer
las muestras iniciales de mosto en tres medios vínicos
con concentraciones crecientes de etanol. Finalmente,
la selección-4 se llevó a cabo con campana
de Durham, ya que se midió la capacidad fermentativa
de los cultivos puros provenientes de la selección-3.
Entonces, las selecciones 1, 2 y 3 se basaron en el crecimiento
de las levaduras, en cambio la selección-4 fue
un screening por capacidad fermentativa. Después
de cada una de estas selecciones se aisló un cierto
número de cultivos puros de levadura que fueron
analizados fenotípica y genéticamente.
Las
cepas aisladas en las selecciones 1, 2, 3 mostraron un
crecimiento y una capacidad fermentativa inferiores a
las de la cepa comercial IOC, usada como referencia. De
hecho, se realizaron tirajes en la empresa con algunas
cepas aisladas a partir de estas tres selecciones, y los
resultados fueron negativos, ya que estas cepas dejaban
azúcares reductores residuales en estos tirajes.
La
selección-4 se realizó aislando un cierto
número de cultivos puros provenientes de la selección-3
y se les sometió a un screening por capacidad
fermentativa con campana de Durham. La campana de Durham
recoge el CO2 producido durante la fermentación,
de manera que indica la velocidad de fermentación
de forma relativa. De los 149 cultivos puros incluidos
en este screening (tabla 2),
un 37% mostró una capacidad fermentativa mala y
un 24% regular. El 39% restante mostró una capacidad
fermentativa «Buena» o «Muy buena», valores equivalentes
a los obtenidos por la cepa comercial IOC. Los clones
que mostraron una capacidad fermentativa más elevada
fueron identificados a través de su patrón
de mtDNA.
El
análisis del patrón de mtDNA de los 61 clones
con capacidad fermentativa más elevada (tabla
3) demostró que un 50% de estos clones correspondía
a la cepa comercial IOC. Recordemos que las muestras iniciales
extraídas del mosto contienen una pequeña
proporción de esta cepa que se habían amplificado
durante la selección. El 50% restante de clones
podríamos decir que mostraron patrones de mtDNA
autóctonos, de los cuales un 33% correspondieron
al patrón de mtDNA llamado CF3 y un 10% al patrón
llamado CF2. Estos dos patrones, CF3 y CF2, resultaron
ser muy parecidos entre ellos, y además, se encontraban
en una proporción bajísima en las muestras
iniciales de mosto, sugiriendo que las cepas de cava constituían
una subpoblación muy pequeña y especializada
dentro de las cepas del mosto.
Las
29 cepas con patrones de mtDNA autóctonos fueron
escogidas para hacer tirajes semiindustriales en la empresa,
ya que mostraban una capacidad fermentativa equivalente
a la cepa comercial IOC y, por tanto, podían ser
cepas válidas para llevar a cabo con éxito
la segunda fermentación del cava.
ELABORACIÓN
DE CAVA A NIVEL SEMIINDUSTRIAL CON LAS CEPAS SELECCIONADAS
Para
hacer tirajes semiindustriales se realizaron en primer
lugar lo que se llama pies de cubo. Un pie de cubo
es un cultivo previo de las levaduras para adaptarlos
a las concentraciones de etanol del vino. Lo que se llama
propiamente tiraje es la operación de mezclar el
vino base con unos 20 g/L, de sacarosa y una parte de
las levaduras preadaptadas en el pie de cubo (alrededor
de un 3%). Esta mezcla se homogeneiza y se llenan las
botellas típicas de cava que después se
taparán herméticamente. A partir de aquí
comienza la segunda fermentación dentro de la botella
hermética, de manera que las levaduras consumirán
el azúcar y a causa de esto aumentará el
grado alcohólico y la presión de CO2.
Se
realizaron unos tirajes semiindustrial con vino de la
cosecha de 1995 con varias de las cepas seleccionadas
y con la cepa comercial IOC de referencia. El desarrollo
de la segunda fermentación se realizó a
través de presión, que aumenta a medida
que avanza la fermentación hasta llegar a un nivel
máximo de unos 6 bar. La cepa comercial IOC tuvo
una cinética ligeramente más rápida
que las cepas del Penedés, pero la presión
máxima alcanzada fue para todas aproximadamente
la misma. Se realizó un segundo tiraje con vino
de la cosecha de 1996, pero en este caso se usaron como
referencia varias cepas comerciales destinadas a la elaboración
de vinos espumosos. Pudimos observar que todas estas cepas
mostraron una cinética de fermentación prácticamente
idéntica y llegaron a una presión máxima
similar de unos 6 bar.
Tras
un análisis químico y organoléptico
completo de los cavas obtenidos en estos tirajes, llegamos
a la conclusión que las cepas seleccionadas eran
válidas para llevar a término la segunda
fermentación del cava usando los vinos y siguiendo
los procedimientos habituales de la empresa.
CARACTERIZACIÓN
GENÉTICA DE LAS CEPAS DE LEVADURA SELECCIONADAS
PARA CAVA
Hasta
ahora hemos visto que los grupos de cepas aislados en
cada selección mostraban diferentes fenotipos,
en cuanto a crecimiento y también a capacidad fermentativa.
Ahora queremos comparar las distribuciones de patrones
de mtDNA obtenidos en las cepas de cada selección,
es decir, los patrones de mtDNA de las cepas iniciales
de mosto o selección-1, los patrones de las cepas
aisladas en la selección-2, en la selección-3
y en la selección-4 (tabla
4). El hecho más remarcable de estos resultados,
es que estas cuatro distribuciones fueron completamente
diferentes entre ellas. Por una parte, observamos que
hubo seis patrones aparecidos en las selecciones 2, 3
y 4 que no aparecieron en las muestras iniciales de mosto
(selección-1) y que, por tanto, eran minoritarias.
Así, estas cepas se amplificaron durante las selecciones.
Por otra parte, los patrones presentes en las cuatro selecciones,
los patrones A y TE4, mostraron proporciones muy diferentes.
Muchos de los patrones presentes en las muestras iniciales
no aparecieron en ninguna otra selección. Todo
ello parece indicar que las selecciones realizadas seleccionaron
no sólo determinados fenotipos, sino también
determinados patrones de mtDNA. Por tanto, parecería
que existe una cierta correlación entre el patrón
de mtDNA y el fenotipo.
Para
reforzar esta idea, analizamos dos fenotipos completamente
independientes por los cuales no habríamos seleccionado
directamente: la utilización de galactosa y la
capacidad de floculación. Observamos que todos
los clones con los patrones A, B y TE4 y ninguno de los
clones con el patrón CF3 crecieron en galactosa.
Por tanto, había una correlación entre el
patrón de mtDNA y la utilización de galactosa.
Por contra, sólo los clones con el patrón
D mostraron floculación, y hasta el momento sólo
hemos detectado la capacidad de floculación en
las cepas con este patrón. Hay una fuerte correlación
entre el patrón D de mtDNA y el carácter
floculante. Todo esto refuerza nuestra idea de que el
patrón de mtDNA está fuertemente correlacionado
con el fenotipo de las cepas de levadura.
Los
cariotipos de las cepas de cava mostraron una gran similitud,
con similar número de bandas y similar posición
en el gel. A pesar de esto, las cepas con diferente patrón
de mtDNA mostraron también cariotipos diferentes,
e incluso detectamos una cierta heterogeneidad entre cariotipos
de cepas con el mismo patrón de mtDNA. Por tanto,
parece que el cariotipo es un buen indicador del grado
de proximidad genética entre dos cepas.
La
última parte de este trabajo consistió en
una caracterización genética más
detallada de las cepas seleccionadas para cava. Esta caracterización
incluyó diferentes aspectos con la medida del contenido
relativo de DNA total por citometría de flujo,
la determinación del grado de esporulación
de estas cepas, la viabilidad de sus esporas y el estudio
de los cultivos monospóricos derivados, el estudio
de la estabilidad genética de las cepas de cava
a lo largo del crecimiento vegetativo y, finalmente, el
estudio de la presencia de ciertas secuencias repetitivas
de DNA de levadura.
La
determinación del contenido relativo de DNA total
medido por citometria de flujo permitió concluir
que las cepas de cava tienen contenidos de DNA próximos
al de una cepa diploide. A pesar de ello, creemos que
podríamos mostrar varios grados de aneuploidia,
teniendo también en cuenta que estas cepas esporulan
en frecuencias bajas (<20%) y que sus esporas muestran
viabilidades bajas (<50%). A partir del estudio de
derivados monospóricos podemos concluir que el
grado de polimorfismo cromosómico de estas cepas
es elevado.
El
estudio de la estabilidad genética de las cepas
de cava durante el crecimiento vegetativo mostró
un comportamiento diferente del patrón de mtDNA
respecto al cariotipo dentro de nuestros límites
de detección. El patrón de mtDNA se mantuvo
totalmente estable en los experimentos realizados; en
cambio el cariotipo mostró diferentes grados de
inestabilidad dependientes de la cepa y del medio de cultivo.
Estos datos explicarían porqué el cariotipo
muestra más variabilidad que el patrón de
mtDNA en las cepas naturales estudiadas. Este fenómeno
tiene dos aspectos: en primer lugar, la inestabilidad
es un hecho indeseable para una cepa de uso industrial,
ya que representa una fuente de variación que podría
modificar el comportamiento biotecnológico de la
cepa. Por otro lado, los reordenamientos del cariotipo
podrían ser un potencial de cambios genéticos
para adaptar una cepa a unos requerimientos específicos.
Igualmente, a partir de estos datos no podemos determinar
si los cambios en el cariotipo se traducen en cambios
en el fenotipo de estas cepas, ni tampoco si estos cambios
tienen un sentido adaptativo.
El
análisis de secuencias repetitivas de DNA de estas
cepas muestra una gran presencia y ubicuidad de elementos
transferibles T y 2 y una presencia mínima de elementos
T y 1. La movilización o recombinación de
estos elementos no explican la totalidad de la inestabilidad
genética detectada.
A
partir de mosto del Penedés se ha seleccionado
una cepa del género Saccharomyces llamada
NC5. Esta cepa es capaz de llevar a cabo la segunda fermentación
a partir de vinos con características organolépticas
especialmente restrictivas para las levaduras y dar cavas
con características organolétpicas óptimas.
El comportamiento de esta cepa es comparable, en todos
los parámetros analizados, al de las cepas comerciales
destinadas a la elaboración de vinos espumosos.
AGRADECIMIENTOS
A
la empresa CAVES NADAL por qué sin su apoyo este
proyecto no habría sido posible.
BIBLIOGRAFÍA
Nadal
D, Colomer B, Piña B, «Molecular polymorphism distribution
in phenotypically distinct populations of wine yeast strains»,
Appl Environ Microbiol 1996; 62 (6): 1994-1950.
Nadal
D, Carro D, Fdez.-Larrea L, Piña B: «Analysis and
dynamics of the chromosomal complements of wild sparkling-wine
yeast strains», Appl Environ Microbiol 1999; 65
(4): 1688-1695.
Tabla
1. Distribución de los patrones mtDNA más
representados (³ 3 clones) de los 306 clones de mosto
agrupados por cosechas
| |
1993
|
%
|
1994
|
%
|
1995
|
%
|
1996
|
%
|
TOTAL
|
%
|
|
DNAmt
|
|
|
A
|
27
|
31,4
|
16
|
40,0
|
7
|
7,8
|
0
|
|
50
|
16,3
|
|
B
|
17
|
19,8
|
3
|
7,5
|
0
|
|
0
|
|
20
|
6,5
|
|
C
|
3
|
3,5
|
1
|
2,5
|
1
|
1,1
|
0
|
|
5
|
1,6
|
|
C2
|
13
|
15,1
|
6
|
15,0
|
19
|
21,1
|
25
|
27,8
|
63
|
20,6
|
|
D
|
5
|
5,8
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
5
|
1,6
|
|
E
|
3
|
3,5
|
1
|
2,5
|
0
|
|
0
|
|
4
|
1,3
|
|
N
|
0
|
|
1
|
2,5
|
21
|
23,3
|
5
|
5,6
|
27
|
8,8
|
|
H
|
0
|
|
3
|
7,5
|
0
|
|
0
|
|
3
|
1,0
|
|
N’
|
0
|
|
0
|
|
11
|
12,2
|
4
|
4,4
|
15
|
4,9
|
|
P
|
0
|
|
0
|
|
5
|
5,6
|
7
|
7,8
|
12
|
3,9
|
|
R
|
0
|
|
0
|
|
3
|
3,3
|
11
|
12,2
|
14
|
4,6
|
|
S
|
0
|
|
0
|
|
6
|
6,7
|
0
|
|
6
|
2,0
|
|
V
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
9
|
10,0
|
9
|
2,9
|
|
Minoritarios
|
9
|
10,5
|
7
|
17,5
|
10
|
11,1
|
18
|
20,0
|
44
|
14,4
|
|
OTROS
|
|
|
No resuelto
|
1
|
1,2
|
1
|
2,5
|
5
|
5,6
|
6
|
6,7
|
13
|
4,2
|
|
Comercial
|
0
|
|
1
|
2,5
|
2
|
2,2
|
5
|
5,6
|
8
|
2,6
|
|
No Sacch.
|
8
|
9,3
|
0
|
0
|
0
|
|
0
|
|
8
|
2,6
|
|
TOTAL
|
86
|
100,0
|
40
|
100,0
|
90
|
100,0
|
90
|
100,0
|
306
|
100,0
|
Tabla
2. Medida de la capacidad fermentativa con campana de
Durham
|
Capacidad fermentativa
|
Número de cepas
|
(%)
|
|
Nula
|
32
|
21,5
|
|
Muy mala
|
9
|
6,0
|
|
Mala
|
14
|
9,4
|
|
Regular
|
36
|
24,2
|
|
Buena
|
20
|
13,4
|
|
Muy buena
|
38
|
25,5
|
|
TOTAL
|
149
|
100,0
|
Tabla
3. Distribución de patrones de mtDNA de los 61
clones con capacidad fermentativa más elevada
|
Patrón de mtDNA
|
Número de cepas
|
(%)
|
|
Comercial
|
32
|
52,5
|
|
CF3
|
20
|
32,8
|
|
CF2
|
6
|
9,8
|
|
CF1
|
1
|
1,6
|
|
TE4
|
1
|
1,6
|
|
A
|
1
|
1,6
|
|
TOTAL
|
61
|
100,0
|
Tabla
4. Distribución de patrones de mtDNA de los clones
de las cuatro selecciones desarrolladas
|
%
|
Selección-3
|
%
|
Selección-4
|
%
|
|
|
|
|
|
DNAmt
|
|
|
|
|
|
2,5
|
|
|
|
A
|
50
|
16,3
|
15
|
31,2
|
1
|
|
1
|
1,6
|
|
B
|
20
|
6,5
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
|
C
|
5
|
1,6
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
|
C2
|
63
|
20,6
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
|
D
|
5
|
1,6
|
9
|
18,8
|
0
|
|
0
|
|
|
E
|
4
|
1,3
|
1
|
2,1
|
0
|
|
0
|
|
|
F
|
1
|
0,3
|
2
|
4,2
|
0
|
|
0
|
-
|
|
TE1
|
0
|
|
10
|
20,8
|
0
|
|
0
|
|
|
TE2
|
0
|
|
3
|
6,2
|
0
|
|
0
|
|
|
TE3
|
0
|
|
2
|
4,2
|
0
|
|
0
|
|
|
TE3’
|
0
|
|
1
|
2,1
|
0
|
|
0
|
|
|
TE4
|
1
|
0,3
|
2
|
4,2
|
16
|
40,0
|
1
|
1,6
|
|
TE5
|
0
|
|
1
|
2,1
|
0
|
|
0
|
|
|
TE6
|
1
|
0,3
|
1
|
2,1
|
0
|
|
0
|
|
|
CF1
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
1
|
1,6
|
|
CF2
|
2
|
0,7
|
0
|
|
0
|
|
6
|
9,8
|
|
CF3
|
1
|
0,3
|
0
|
|
0
|
|
20
|
32,8
|
|
Minoritarios
|
124
|
40,5
|
0
|
|
0
|
|
0
|
|
|
OTROS
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Comercial
|
8
|
2,6
|
| |