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DOSSIER
New
York Wine Experience
Esta
muestra de vinos potencia el espectáculo y la participación
Este
otoño ha tenido lugar una nueva edición
de la Wine Experience, un encuentro internacional de winemakers,
organizada por la revista norteamericana especializada
en vinos, Wine
Spectator. En sesiones que se alargan durante tres
días y tres noches, esta prestigiosa publicación
del sector ha consiguido reunir a más de 250 expertos
y representantes de bodegas de la mayoría de zonas
vinícolas del mundo, con el objetivo común
de reconocer y difundir las tendencias de consumo de los
vinos estrella del año. En 1999 ha habido una fuerte
participación de países productores europeos
(tabla 1), a pesar de que, por
razones geográficas obvias, se trata de una gran
exposición de la producción y la elaboración
que se hace en los Estados Unidos. Aparte de la presencia
mayoritaria de las zonas vinícolas de Estados Unidos,
son curiosos algunos datos: hubo bodegas de Japón,
Canadá, Ucrania, Israel y el Líbano; una
presencia significativa de Australia, Sudáfrica
y Chile, y extrañamente sólo una en nombre
de Argentina. En total 252 de las consideradas mejores
bodegas del mundo según la Wine Spectator.
LA
CATA COMO ESPECTÁCULO
Una
de las ideas más sorprendentes, para una «mentalidad»
organizativa europea, es la forma como está pensada
esta gran exposición anual. Se trata de un encuentro
en el que priman los aspectos prácticos o empíricos
por encima de las novedades científicas (como muy
a menudo estamos acostumbrados en estas latitudes mediterráneas);
es decir que las principales sesiones producen un intercambio
sensorial entre el conferenciante (panelist) y
los participantes a la «Gran cata». Hay que pensar que
nos referimos a una cata con la participación de
hasta mil personas al mismo tiempo.
En
este espectáculo colectivo de los sentidos se escogen
los mejores vinos y champagnes del año,
con el aval de la nombrada revista enológica. Hace
muchos años que las catas que organiza Wine
Spectator tienen un renombre internacional, ya que
están a cargo de prestigiosos enólogos y
los vinos analizados se someten a duras pruebas, a partir
de una escala de puntuación de 100 puntos, en la
cual obtener de 50 a 59 puntos significa un «vino pobre,
imbebible, no recomendado». ¡Casi nada!
Una
de las particularidades de la Wine Experience es que cada
uno de los vinos es presentado por el winemaker
o el propietario de la bodega que debe explicar las excelencias
del producto a los centenares de catadores presentes.
Per-Henrick
Mansson, editor senior de la revista, fue el moderador
de una de las sesiones en la que se cataron ocho cavas
de la región de Champagne, con un precio que oscila
entre los 90 y los 125 dólares (de 14 000 a 20
000 pesetas) la botella. Los escogidos fueron Charles
Hedidsieck Brut Blanc de Millénaires 1990, Brut
Blanc des Blanc Comtes de Champagne 1990, Bollinger Brut
Grande Année 1990, Nicolas Feuillatte Cuvée
Palmes d'Or 1990, Laurent-Perrier Grand Siècle
1990, Perrier-Jouët Fleur de Champagne Belle Epoque
1990, Cuvée Sir Winston Churchill 1990 y Pommery
Brut Louise 1990.
VINOS
MADE IN USA
Una
segunda sesión de cata estuvo dedicada íntegramente
a dar a conocer la emergente producción californiana.
Sus regiones vinícolas más conocidas, Napa
y Sonoma, están situadas al norte de San Francisco,
en un triángulo formado con las ciudades de Santa
Rosa y Sacramento. Otras zonas vinícolas de California
presentes en la Wine Experience 99 son Lake County, Mendocino
County, Monterrey, Apple Valley, Santa Bárbara
y Santa Cruz Mountains, con una representación
total de 76 bodegas.
California
es el Estado más poblado de la Unión (con
una población urbana del 92 %), y es también
el primer productor agrícola de los Estados Unidos.
Su clima suave y húmedo, de tipo mediterráneo,
y la existencia de suelos aluviales ricos en el Gran Valle,
irrigados gracias a los depósitos instalados en
las montañas fronterizas con el Estado vecino de
Nevada, han hecho que esta región tenga un importante
desarrollo económico. Y la vitivinicultura no ha
sido ajena al mismo: los productores y elaboradores han
sabido aprovechar el empuje de una industria considerada
como una de las modernizadas y competitivas del mundo.
En
la New York Wine Experience también se han podido
catar vinos de otras regiones norteamericanas que, poco
a poco, van incorporándose al mercado. Desde tierras
californianas, sin alejarnos del Pacífico, al norte
encontramos los Estados de Oregon y de Washington. El
primero ha estado representado por tres bodegas de las
regiones vinícolas de Willamette Valley y Eugene,
mientras que procedentes del segundo se han podido catar
vinos de Columbia Valley, Yakima Valley y Walla Walla
Valley. Finalmente, respecto a la costa oeste, el Estado
de Nueva York es el único que cuenta regiones vinícolas
reconocidas (Long Island y, al norte, Finger Lakes y Hudson
Valley) y ocho bodegas locales presentaron su producción.
Tabla
1. Presencia de la vitivinicultura de
procedencia europea a la 1999
New York Wine Experience
|
País
|
Número
de bodegas
|
%
|
|
Europa
|
128
|
50,7
|
|
Francia
|
57
|
22,6
|
|
Italia
|
39
|
15,4
|
|
España
|
11
|
4,3
|
|
Portugal
|
10
|
4,0
|
|
Alemania
|
5
|
2,0
|
|
Austria
|
4
|
1,6
|
|
Hungría
|
2
|
0,8
|
Haciendo
las américas...
En
Cataluña no es fácil encontrar vinos californianos.
En cambio, empresas catalanas están muy bien implantadas
en Estados Unidos, con extensiones de viñas en
los valles californianos. Dos empresas catalanas, Torres
y Freixenet, representan la mayoría de este mercado
productivo. Marimar Torres seleccionó el Green
Valley en Sonoma para reproducir algunas de las experiencias
ancestrales de la viticultura mediterránea. En
la viña, bautizada con el nombre de Don Miguel
en honor del padre, se elabora un chardonnay y un pinot
noir. La extensión tiene una densidad de población
de 5000 cepas por hectárea, lo cual representa
cuatro veces el marco de plantación tradicional
en Estados Unidos.
Cavas
Gloria Ferrer constituyen la huella de Freixenet en California.
La finca Los Carneros se encuentra en una tierra rodeada
por la bahía de San Pablo, en Sonoma County, cuyos
pobladores originarios llamaron precisamente así
por los rebaños que aún pastan en ella.
Los inviernos suaves y los veranos frescos debidos a la
proximidad de la bahía permiten que la uva madure
más tiempo; el resultado se llama Sonoma Brut,
Royal Cuvée Vintage, Carneros Pinot Noir Vintage,
Carneros Chardonnay y Carneros Cuvée Vintage.
.
Vinos
revelación
El
Priorato ha sido durante 1999 una zona que ha merecido
la distinción en los mercados americanos. A pesar
de ocupar una extensión de suelo muy reducida (aproximadamente
unas 900 hectáreas de viñedos), este año
se han dado de alta tres nuevas bodegas; significativamente,
apuntaremos que un 50 % de la comercialización
de la DOC Priorato se destina a la exportación.
Los vinos, de una excelente calidad, han sido reconocidos
mundialmente; entre ellos destaca La Ermita de Bodegas
Álvaro Palacios, un vino negro de la cosecha del
96 que ha obtenido numerosos premios y muestras de reconocimiento.
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