La reciente aprobación según el reglamento CE 606/ 2009 de la utilización en mosto y vino de ácido láctico y ácido málico, también en su forma racémica, permite aportar nuevas herramientas para mejorar la caracterización del gusto ácido de los vinos, así como para mantener la acidez fija.
El perfil ácido de un vino es uno de los factores que más contribuyen a definir el estilo y el equilibrio gustativo.
La combinación de los ácidos málico y láctico de Mixacid evita los inconvenientes de la utilización del ácido tartárico, tales como el gusto salino y la posterior caída de acidez, además de otorgar redondez al gusto al mismo tiempo que mantiene el frescor y la persistencia, potenciando el poder antioxidante.
La utilización de Mixacid en los mostos estimula la síntesis de lactato de etilo y lactato de isoamilo, y contribuye a la suavidad y el equilibrio dulce/amargo del vino; al mismo tiempo, utilizado en vino permite mantener la acidez fija garantizando el frescor y la redondez del gusto ácido.