|
Introducción
Los mapas genéticos permiten abordar el estudio del control genético de
caracteres de interés
Al contrario de lo que ocurre en otros cultivos, en los que
la innovación se fundamenta en el desarrollo de nuevas variedades, en
viticultura y en enología la innovación se ha basado en la mejora de las
técnicas agronómicas y en el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías en
el proceso de fermentación. Así, mientras la mayoría de las variedades
utilizadas en viticultura vienen multiplicándose vegetativamente durante siglos
y, en algunos casos, su origen puede incluso trazarse hasta la época de los
romanos (Mullins et al., 1992), ha sido la
tecnificación de la viticultura y del proceso de fermentación los que han permitido
la producción de vinos de gran calidad, con la necesaria reproducibilidad de
cosecha en cosecha que el mercado demanda. Sin embargo, la innovación
tecnológica en ambos procesos, viticultura y enología, no puede desarrollarse
mucho más. La presión económica y social
para cambiar los métodos productivos de la viticultura, en particular, y de la
producción de frutales, en general, es cada vez mayor. Los costes de producción
de la viticultura moderna intensiva son cada vez más elevados e incluyen un
gran componente de coste energético. Concretamente, la protección química
frente a las numerosas enfermedades de la vid no sólo es cara, sino que además
provoca preocupaciones en los consumidores por los efectos secundarios en la
salud y en el medio ambiente (Mullins et al.,
1992; Bouquet et al., 2000). Toda
esta situación nos lleva a la conclusión de que gran parte de los tratamientos
químicos deben ser reemplazados por el uso de resistencias genéticas, y que una
parte del coste de producción agronómica podría reducirse si se diera prioridad
a la mejora genética. Innovar en viticultura en los próximos años puede
depender más de la mejora genética que del desarrollo tecnológico, algo que,
por otra parte, está por explotar en el mundo de la vid y el vino.
La mejora genética de especies leñosas presenta
dificultades adicionales a la mejora de especie herbáceas. Estas dificultades
aumentan en la uva de vinificación cuando se trata de mejorar variedades élite
que representan genotipos únicos de gran calidad. La ingeniería genética es
posiblemente la única estrategia que puede permitir la introducción de nuevos
caracteres en estas variedades. Esta posibilidad exige un conocimiento amplio
de la estructura y función del genoma de la vid y la identificación de las
secuencias génicas que son responsables de los caracteres de interés. Este
conocimiento permitirá también aumentar la eficacia de cualquier otra
estrategia de mejora genética, al permitir la identificación y el seguimiento
de las variantes génicas de interés.
En
general, la mejora genética ha sido de menor aplicación en especies leñosas que
en herbáceas dadas las características biológicas de las leñosas y, en
particular, sus largos tiempos de generación. En la vid, el
tiempo de generación, cuando se cultiva a partir de semilla, es de 4-5 años, lo
que limita el número de generaciones que pueden llevarse a cabo en la vida
profesional de un viticultor. Por otro lado, las variedades establecidas en vid
son genotipos altamente heterocigóticos y los caracteres que definen su
tipicidad segregan en la descendencia de los cruzamientos que se realicen con
ellas. Como consecuencia, cualquier hibridación que realicemos con una variedad
puede representar el inicio del desarrollo de nuevas variedades pero nunca
permitirá la mejora de la variedad inicial para un nuevo carácter. Ambas
características y el elevado
conservadurismo del consumidor y del sector productivo han generado que la
única mejora concebible en la vid de vinificación sea la selección clonal, o
selección de aquellos clones resultado de la multiplicación vegetativa de una
variedad que, como consecuencia de la mutación somática, muestran alguna nueva
característica de interés. Desgraciadamente, el efecto negativo que tiene la
hibridación en el desarrollo de nuevas variedades de vinificación se ha
utilizado también para justificar el escaso interés de realizar cruzamientos
entre distintas variedades de vid, visión que afortunadamente está quedando
atrás, porque el análisis de la segregación de los caracteres en progenies
derivadas de estos cruzamientos es la única estrategia para conocer la
estructura genética de estos caracteres, y así ampliar el conocimiento genético
de esta especie que, como comentamos al principio, es la única vía para la mejora
genética de la especie.
En
pocas palabras, si conocemos qué genes de la vid codifican distintas
actividades enzimáticas como las de las rutas de síntesis de antocianos o de
terpenos, y de qué manera contribuye cada uno al fenotipo final del color o el
aroma del vino en las distintas variedades, se podrán diseñar estrategias muy
eficientes de mejora genética de las variedades de vinificación. Éstas podrían
abarcar, estrategias de selección clonal basadas en la búsqueda de variantes
alélicas del gen de interés, estrategias de ingeniería genética mediante la
transformación genética con variantes del gen de interés, o estrategias de
mejora genética clásica centradas en la hibridación entre variedades y la
selección de los híbridos portadores de las combinaciones génicas de interés.
De igual manera podría hablarse de la resistencia a plagas y enfermedades o a
condiciones ambientales extremas, que son las asignaturas pendientes en la
mejora genética de la vid. Así, el conocimiento de la base genética de los caracteres
de interés puede ser la base del desarrollo futuro de nuevas variedades y
clones que, al igual que en otras especies, acabaran sustituyendo a las
variedades actualmente en cultivo.
Desvelar
la base genética de los caracteres de interés en una especie leñosa, y hacerlo
con la precisión que requiere el análisis molecular, no es una tarea sencilla.
Muchos de los caracteres de mayor interés, como la resistencia a patógenos, son
caracteres cuantitativos, y su control genético viene determinado por múltiples
loci con distintos efectos y con complejas interacciones genéticas y
ambientales. Estos loci pueden ser, además, diferentes en distintas
especies y variedades. Por ello, se hace necesaria como herramienta básica de
trabajo la generación de múltiples poblaciones segregantes para los caracteres
de interés y la construcción de mapas genéticos. Estos mapas son
imprescindibles en el caso de caracteres cuantitativos y absolutamente
necesarios cuando se quiere conocer la localización cromosómica y el efecto
relativo de cada uno de los genes responsables de caracteres cualitativos.
Afortunadamente, el desarrollo de la biología molecular en los últimos años ha
generado múltiples herramientas moleculares o marcadores moleculares con los
que saturar rápidamente un mapa genético. Además, el desarrollo de la genética
en especies no mejoradas permite contar con nuevos métodos de mapeo para la
construcción de mapas genéticos en estas especies.
Herramientas moleculares empleadas en la
construcción de mapas genéticos
Para
abordar la construcción de los mapas genéticos disponemos de numerosas clases
de marcadores moleculares, que se diferencian en su carácter dominante o
codominante (Karp y Edwards,
1998). Los marcadores
dominantes, como los RAPD1 y los marcadores de
alta eficacia (AFLP2 y SAMPL3),
permiten el análisis de un elevado número de loci por experimento sin
requerir información previa sobre su secuencia, empleándose en la construcción
del armazón de los mapas genéticos en el que se localizan los marcadores
codominantes. Por otro lado, los marcadores codominantes como RFLP4,
microsatélites (SSR5), STS6,
CAP7, EST8 y SNP9, aunque permiten analizar sólo un locus
por experimento, son más informativos al permitir diferenciar las variantes
alélicas de los loci analizados y por lo tanto identificar grupos de
ligamiento entre diferentes mapas genéticos. Sin embargo, para su desarrollo se
precisa conocer la secuencia y, por lo tanto, son menos numerosos que los
dominantes.
Estrategias de mapeo en especies no mejoradas
Tradicionalmente
los mapas genéticos se han desarrollado a partir del estudio de segregación de
marcadores en poblaciones derivadas de cruces entre líneas puras,
progenies F2, o retrocruzamientos, pedigríes de los que no se
dispone, en la actualidad, en especies leñosas (forestales y árboles frutales).
En 1994 Gratapaglia y Sederoff publicaron los primeros mapas de eucaliptos basados en la combinación de
una nueva estrategia de mapeo, el pseudocruzamiento prueba o
pseudoretrocruzamiento en dos sentidos, con marcadores dominantes (RAPD1). Esta
estrategia aprovecha el elevado nivel de heterocigosidad que muestran las
especies no mejoradas, como por ejemplo la vid, para construir mapas genéticos
estudiando la segregación de marcadores en progenies F1, es decir
las derivadas del cruce controlado entre dos plantas. Se denomina
pseudocruzamiento prueba «en dos sentidos» porque permite obtener de forma
simultánea los mapas genéticos de ambos progenitores, empleando marcadores que
segregan 1:1 en la progenie, es decir, presentes en heterocigosis en uno de los
progenitores y ausentes en el otro (figura 1). La utilización de
marcadores dominantes de alta eficacia, como AFLP y SAMPL (figura 2),
constituye la herramienta clave para construir, de forma rápida, la estructura
de los mapas genéticos, así como saturar regiones genómicas de interés. Los
marcadores dominantes heterocigotos en ambos progenitores (que muestran
segregación 3:1) y los marcadores codominantes, como microsatélites (SSR, figura 2), permiten identificar grupos de ligamiento homólogos entre los mapas
genéticos de los progenitores (figura 1). Los marcadores codominantes,
como se indicó previamente, también se emplean para la identificación de grupos
de ligamiento homólogos entre mapas genéticos desarrollados por diferentes
grupos de investigación y, de esta manera, comparar los resultados del análisis
de caracteres.
Mapas genéticos de vid
Los primeros mapas
genéticos del género Vitis fueron
desarrollados por Lodhi et al. (1994, 1995a, 1995b),
quienes elaboraron los mapas de ligamiento de los híbridos inter-específicos
‘Cayuga White’ (híbrido complejo de V.
vinifera, V. labrusca, V. rupestris y V. aestivalis) y ‘Aurore’ (híbrido complejo de V. vinifera, V. rupestris
y V. aestivalis), mediante el estudio
de una pequeña progenie F1, compuesta por tan sólo 60 individuos,
con 15 isoenzimas, 13 RFLP y 422 RAPD. Estos mapas se están empleando en el
estudio de caracteres relacionados con resistencias a oidio y podredumbre gris,
tolerancia a frío, y con producción (tamaño y número de racimos y bayas, y
tiempo de floración y maduración). Este grupo de investigación también elaboró
los mapas genéticos de ‘Horizon’ (Seyval x Schuyler) e ‘Illinois 547-1’ (V. cinerea B9 x V. rupestris B38) estudiando la segregación de 277 RAPD, 25
microsatélites, 4 CAP y 12 AFLP en 58 individuos progenie resultantes del cruce
inter-específico entre ambos clones (Dalbó et al., 2000b). En el mapa genético
de ‘Illinois 547-1’ se ha localizado un locus único que determina que
sus flores sean masculinas, identificándose dos marcadores ligados a dicho locus.
Estos mapas también se están empleado en el análisis del control genético de la
resistencia cuantitativa a oidio y a podredumbre negra y producción de
resveratrol (Dalbó et
al., 1997, 2000a). Simultáneamente, se han identificado grupos de
ligamiento homólogos entre los cuatro mapas genéticos obtenidos por este grupo
de investigación, con el fin de analizar la capacidad de transferencia de
marcadores entre dichos mapas, y la estabilidad de los loci detectados,
responsables de los caracteres de interés.
En la actualidad se están desarrollando proyectos centrados
en el estudio de caracteres de interés, tanto de variedades de vinificación
como de uva de mesa, por lo que se están generando diversos mapas genéticos.
Los alemanes Buck y Zyprian (2000) están construyendo,
con RAPD y SCAR10, los mapas genéticos de las
variedades de V. vinifera ‘Regent’ y
‘Lemberger’, resistente y susceptible a mildiu, oidio y podredumbre gris,
respectivamente, con objeto de estudiar la base genética de dichas
resistencias. El grupo italiano integrado por Grando et
al. (2000) está construyendo los mapas genéticos de V. vinifera cv. moscato bianco y V. riparia con AFLP2
y microsatélites, para identificar en el mapa de V. riparia los loci que controlan la resistencia a mildiu y
oidio. El mapa resultante del análisis de la segregación de microsatélites en
la progenie obtenida mediante cruzamiento controlado entre V. vinifera cv. riesling y V.
vinifera cv. cabernet sauvignon se está empleando para estudiar caracteres
de interés en vinificación relacionados con la producción y calidad, como color
y peso de la baya, concentración de antocianos
en la baya y peso del racimo, identificando un locus que controla
el color del hollejo (Riaz y Meredith, 2000). Algunas
bodegas como E. & J. Gallo Winery y Sun World International, Inc. también
están desarrollando mapas genéticos de híbridos, empleando AFLPs y
microsatélites, para conocer el control genético de diferentes caracteres de
interés (Georgiady et
al., 2001).
Uno de los caracteres de mayor interés en la mejora de uva
de mesa es la apirenia o falta de semilla. Con objeto de estudiar el control de
la apirenia y otros caracteres como los relacionados con baya, racimo y tiempo
de maduración, se están elaborando diferentes proyectos de mapeo. En Francia, Doligez et al. (2000) están abordando este análisis
mediante la construcción de los mapas genéticos de dos genotipos parcialmente apirenos:
‘2223-27’ (Alfonso Lavallée x Sultanina) y ‘2121-30’ (Dattier Beyrouth x 75
Pirovano), empleando mayoritariamente AFLP, microsatélites, isoenzimas y un
SCAR asociado a la apirenia (Lahogue et al., 1998). Nuestro grupo de investigación está generando
los mapas genéticos de dos variedades de vid, una pirena local ‘Dominga’ y una
apirena ‘Autum Seedless’, mediante el estudio de segregación de marcadores de
alta eficacia (AFLP, SAMPL) y microsatélites (Cabezas et
al., 2001). Estos mapas permitirán estudiar, además de la apirenia,
otros caracteres como fotorreacción (acumulación de antocianos en el hollejo
provocado por la radiación solar), tiempo de floración, tiempo de maduración y
vigor de la cepa.
Análisis de QTL y mejora molecular
Las regiones del genoma que controlan caracteres
cuantitativos (QTL, de Quantitative Trait Loci) como resistencias a plagas y enfermedades, tolerancia a condiciones
ambientales extremas, producción (número y tamaño de bayas y racimos,
compactación, precocidad, porte de la planta) y calidad (color, sabor
amoscatelado, textura) se estudian buscando asociaciones entre marcadores
integrados en los mapas genéticos y el fenotipo segregante de la progenie
empleada en el mapeo. La identificación y utilización de estos marcadores
asociados a caracteres de interés agronómico permitirá, en la mejora de uva de
mesa, la evaluación precoz y selección de individuos progenie portadores del
carácter deseado. En el caso de variedades de vinificación, estos marcadores
permitirán seleccionar los genotipos con el o los caracteres deseados y
concentrar sobre ellos el trabajo de selección clonal. Por otro lado, las
regiones del genoma donde se localizan los loci responsables de dichos
caracteres y los marcadores asociados a los mismos, constituyen el punto de
partida para iniciar el clonaje posicional de genes que controlan estos
caracteres, mediante saturación de la región que contiene el gen con marcadores
flanqueantes (Tanksley, 1995). Una vez identificados y
caracterizados, estos genes pueden emplearse en estrategias de ingeniería genética para introducir dichos
caracteres en variedades muy heterocigotas, como son las de vid, y mantener la
combinación génica de los genotipos de interés.
Agradecimientos
Este trabajo comenta
algunos de los resultados del desarrollo de mapas genéticos de vid mediante
AFLP, SAMPL y microsatélites realizados en colaboración con José Luis Cénis y
Juan Carreño, del CIDA (Murcia). Nuestra investigación en vid está financiada
por el proyecto COO1999A X087.
Notas
1 RAPD: Random
Amplified Polymorphic DNA (DNA polimórfico amplificado al azar).
2 AFLP: Amplified
Fragment Length Polymorphism (polimorfismo de la longitud de los fragmentos
amplificados).
3 SAMPL: Selective
Amplification of Microsatellite Polymorphic Loci (amplificación selectiva
de loci polimórficos de microsatélites).
4 RFLP: Restriction
Fragment Length Polymorphism (polimorfismo en el tamaño de los fragmentos
de restricción).
5 SSR: Simple
Sequence Repeat (repetición de secuencias discretas).
6 STS: Sequence
Tagged Site (lugar etiquetado para la secuencia).
7 CAPS: Cut
Amplified Polymorphic Sequence (secuencia polimórfica amplificada y
cortada).
8 EST: Expressed
Sequence Tag (lugar etiquetado para la expresión).
9 SNP: Single
Nucleotide Polymorphism (polimorfismo en un único nucleótido).
10 SCAR: Sequence
Characterized Amplified Region (región amplificada caracterizada y
secuenciada).
Bibliografia
Bouquet, A., Torregrosa,
L., Danglot, Y., Bongiovanni, M., Castagnone-Sereno, P., Esmenjaud, D.,
Dalmsso, A.: «Breeding rootstocks resistant
to grape fanleaf virus spread, using Vitis x Muscadinea
hybridization », Proceedings of the Seventh International Symposium on
Grapevine Genetics and Breeding, Acta
Horticultura 2000: 203-207.
Buck, S., Zyprian, E.: «First approaches of
molecular mapping in a model population derived from the crossing of the
grapevine varieties ‘Regent’ x ‘Lemberger’», Proceedings of the Seventh
International Symposium on Grapevine Genetics and Breeding, Acta Horticultura 2000: 203-207.
Cabezas, J.A., Cervera, M.T., Cenís, J.L., Zapater, J.M.: «Construcción de un mapa genético de AFLPs y microsatélites en Vitis vinifera», IV Reunión de Biología Molecular de Plantas, 2001, Toledo.
Dalbó M.A., Ye G.-N., Weeden N.F., Reisch B.I.:
«QTL analysis of powdery mildew resistance in grapes», Plant & Animal Genome Conference V, San Diego, 1997.
Dalbó M.A., Weeden N.F., Reisch B.I.: «QTL analysis of
disease resistance in interspecific hybrid grapes», Proceedings of the Seventh
International Symposium on Grapevine Genetics and Breeding, Acta Horticultura 2000a: 215-219.
Dalbó M.A., Ye G.-N., Weeden N.F., Steinkellner H., Reisch B.I.: «A gene controling sex in grapevines placed on a molecular marker-based
genetic map», Genome 2000b; 43:
333-340.
Doligez A., Adam-Blondon A.-F., Ballaquestr J.-F., Bouquet A., Roux C.,
This P.: «Construction of a Vitis
vinifera linkage map for the detection of QTLs of several bunch quality
traits», Plant & Animal Genome
Conference VIII, San Diego, 2000.
Georgiady M., DeScenzo R., Cain D.W., Irelan N.:
«Linkage mapping and QTL mapping in grape», Plant
& Animal Genome Conference IX, San Diego, 2001.
Grando M.S., Bellin D., Madini A., Stefanini M., Pozzi C., Velasco R.: «Construction of an AFLP and SSR genetic map of Vitis from an interspecific hybrid population», Plant & Animal Genome Conference VIII,
San Diego, 2000.
Grattapaglia D., Sederoff R.: «Genetic linkage maps of Eucalyptus grandis and Eucalyptus urophylla using a
pseudo-testcross: mapping strategy and RAPD markers», Genetics 1994; 137: 1121-1137.
Karp A., Edwards K.J.: «DNA markers: a global
overview», en: DNA markers: protocols,
aplications and overviews. Eds: G. Caetano- Anollés i P.M. Gresshoff, Wiley,
New York, 1998: 1-13.
Lahogue F., This P., Bouquet A.: «Identification of a
codominant SCAR marker linked to the seedlessness character in grapevine», Theoretical and Applied Genetics 1998;
97: 950-959.
Lodi M.A., Reisch B.I., Bruce I., Weeden N.F.: «Genetic
linkage maps of Vitis and QTL
detection by interval mapping», Plant
Genome Conference II, San Diego, 1994.
Lodi M.A., Daly M.J., Ye G.-N., Weeden N.F., Reisch B.I.: «A molecular marker linkage map of Vitis»,
Genome 1995a; 38: 786-794.
Lodi M.A., Moreno S., Weeden N.F., Bruce I., Reisch B.I.: «Detection of Quantitative Trait Loci controlling important traits and
characterization of RAPD markers in Vitis», Plant Genome Conference III, San Diego, 1995b.
Mullins M.G., Bouquet
A., Williams L.E.: «Biology of the grapevine»,
Cambridge, Gran Bretaña, Cambridge University Press, 1992.
Riaz S., Meredith C.: «A microsatellite marker
based linkage map of Vitis vinifera»,
Plant & Animal Genome Conference VIII,
San Diego, 2000.
Tanksley S.D., Ganal M.W., Martin G.B.:
«Chromosome landing: a paradigm for map-based gene cloning in plants with large
genomes», Trends Genet 1995; 11:
63-68.
|
 |