|
En
muchos vinos después de la fermentación alcohólica efectuada por las levaduras
tiene lugar la fermentación maloláctica, llevada a cabo por las bacterias
lácticas. Éstas descarboxilan el ácido málico, dando ácido láctico y CO2,
con lo cual disminuye la acidez del vino, pero además con la fermentación
maloláctica también mejoran las características organolépticas y el vino se
estabiliza microbiológicamente (Davis et
al., 1988). Las cepas de bacterias lácticas aisladas de los vinos
pertenecen a los géneros Lactobacillus,
Leuconostoc, Pediococcus y Oenococcus,
aunque en la mayoría de vinos la fermentación maloláctica es llevada a cabo por
Oenococcus oeni (Van Vuuren &
Dicks, 1993), especie antes conocida como Leuconostoc
oenos (Dicks et al., 1995).
Diversos estudios han demostrado que la resistencia de las bacterias lácticas a
las condiciones del vino y su influencia sobre las calidades organolépticas
dependen de la cepa bacteriana (Britz & Tracey, 1990). Por lo tanto, se
precisan métodos que puedan diferenciar de manera fiable las diferentes cepas
de O. oeni, para poder estudiar su
dinámica de poblaciones en función de las diferentes condiciones del vino,
tanto de las cepas autóctonas como de las inoculadas, y para comprobar si una
cepa inoculada se impone y es ella la que está realizando la fermentación
maloláctica.
Actualmente
existen diversos métodos moleculares basados en el DNA, que permiten detectar e
identificar si una bacteria láctica es de la especie Oenococcus oeni de forma precisa y fiable, a diferencia de los
métodos fenotípicos tradicionales. Uno de estos métodos (PCR específica de
especie) utiliza una PCR con cebadores (primers)
específicos del gen del enzima maloláctico de O. oeni, que da un
amplificado de DNA fácilmente detectable por electroforesis (Zapparoli et al., 1998). En nuestro laboratorio lo
utilizamos para confirmar de forma rápida y precisa si los diversos aislados
son O. oeni. Otra posibilidad es la
detección directa de las bacterias de esta especie y de otras presentes en
muestras de vino mediante la hibridación in
situ con sondas específicas del 16S rRNA que están marcadas con
fluorocromos, con la cual las bacterias pueden ser vistas y contadas en el
microscopio de fluorescencia (Blasco et
al., 2002).
Una
vez se ha comprobado que un aislado es de la especie O. oeni, si se quiere tipificar la cepa es preciso recurrir a otros
métodos moleculares. De estos, uno de los más eficaces es la macrorestricción
del DNA total y separación de los fragmentos mediante electroforesis de campo
pulsante (PFGE) (Daniel et al., 1993;
Zapparoli et al. 2000). Aunque es una
técnica muy reproducible y que da unos perfiles fáciles de analizar, es muy
laboriosa. Por otro lado, otra técnica muy utilizada es la de los polimorfismos
de DNA amplificado al azar (RAPD-PCR, de randomly
amplified polymorphic DNA - polymerase chain reaction). Este método
incorpora un único oligonucleótido cebador diseñado al azar que hibrida con
muchos sitios del DNA y que al aplicar la PCR genera polimorfismos de los
fragmentos de DNA (Williams et al., 1990).
La RAPD-PCR es muy sensible, rápida, altamente discriminante y ha sido
utilizada en diversas bacterias lácticas, incluyendo O. oeni (Zapparoli et al., 2000).
Sin
embargo, este método a menudo tiene el inconveniente que su reproducibilidad no
es muy buena, lo cual también lo hemos observado nosotros al hacer este estudio
de cepas de vinificaciones, como se comenta a continuación. Por ello hemos
desarrollado otro método (Multiplex RAPD-PCR) para diferenciar cepas de O. oeni, utilizando dos cebadores diferentes
a la vez: un oligonucleótido de azar de 10 bases, junto con uno de los
específicos del gen maloláctico, de 23 bases. El método ha dado muy buena
reproducibilidad y ha sido aplicado con éxito para controlar las poblaciones de
O. oeni durante tres vinificaciones
en la misma bodega.
Aislamiento de bacterias de los vinos e
identificación de la especie
Se
tomaron muestras de vinificaciones en tinto de tres años sucesivos (1997, 1998
y 1999), realizadas en la bodega experimental de Mas dels Frares de la Facultad
de Enología (Universitat Rovira i Virgili) en Constantí, Tarragona, en diversas
condiciones (diferentes variedades, inoculación o no de levaduras, control de
temperatura y otras variaciones). Con las muestras se inocularon placas de MRS
suplementadas con 5 g/L de ácido d,l-málico, 10% de zumo de tomate, 0,5
g/L de l-cisteína, 50 mg/L de
nistatina, 100 mg/L de azida sódica y 20 g/L de agar, a un pH 5,0. Después de
incubar a 27°C, 30 colonias fueron escogidas al azar de cada muestra y crecidas
aparte en MRS con 5 g/L de ácido d,l-málico y 6 g/L de fructosa. Los
aislados fueron confirmados como bacterias lácticas si eran gram-positivas y
catalasa-negativas.
De
unos 1000 aislados de las tres vinificaciones, se procedió a centrifugar las
células y extraer el DNA. Para ello se siguió el método de Persing et al. (1993) con algunas
modificaciones, que consiste en primer lugar en resuspender las células en
tampón Tris más EDTA, RNAsa y lisozima e incubarlo a 37°C durante una hora. A
continuación, se consigue la lisis total de las células añadiendo una mezcla de
tiocianato de guanidina, EDTA y sarcosil. Después se añade acetato amónico en
frío y se agita sobre hielo unos 10 minutos. A continuación se realiza una
extracción con cloroformo y 2-pentanol en proporción 24:1, y después de
centrifugar, el DNA se precipita con isopropanol y finalmente se lava con
etanol al 70%.
De
estos DNA de todos los aislados, unos 800 fueron identificados como
pertenecientes a la especie Oenococcus
oeni mediante la mencionada técnica de PCR específica (Zapparoli et al., 1998), que amplifica un
fragmento de 1025 parejas de bases del gen del enzima maloláctico de esta
especie. Los cebadores son On1 (5'-TAATGTGGTTCTTGAGGAGAAAAT-3') y On2
(5'-ATCATCGTCAAACAAGAGGCCTT-3'), y la amplificación de PCR es de 30 ciclos (45
segundos a 94°C, 2 minutos a 64°C y 2 minutos a 72°C). En la
figura 1 se puede
observar la banda correspondiente a este fragmento en la cepa tipo de O. oeni
y en dos de las cepas aisladas, mientras que no aparece en la cepa tipo de Leuconostoc mesenteroides.
Desarrollo del método Multiplex RAPD-PCR
para tipificar cepas de O. oeni
Al
iniciar el estudio de tipificación de cepas de los casi 800 aislados
identificados como O. oeni, empezamos
aplicando un análisis de RAPD-PCR tal como se había realizado en un trabajo
anterior con cepas de diferentes orígenes (Zaparolli et al. 2000). Se utilizaron por separado 4 cebadores cortos (de 10
a 15 bases, llamados M13, M14, 1283 y Coc), amplificando por PCR el DNA
genómico total de cada aislado, y después efectuando electroforesis en geles de
agarosa (1,4% en Tris-acetato con EDTA) y tiñéndolo con bromuro de etidio. Sin
embargo, estos primeros resultados no fueron lo suficientemente discriminantes
entre cepas para los tres cebadores M13, M14 y 1283, y la información que
proporcionaban era redundante respecto al cebador Coc (5'-AGCAGCGTGG-3'), que
era el más discriminante.
Al
proceder a efectuar las RAPD-PCR solamente con el cebador Coc, se comprobó que
pese a que distinguía muy bien las diferentes cepas, la reproducibilidad no era
muy buena. Como se observa en la figura 2 (calles 1-4), los perfiles de
bandas obtenidas para diferentes extracciones de DNA de la misma cepa son
exactamente iguales si se hacen en la misma amplificación de PCR (calles 1 y 3,
o 2 y 4), pero son ligeramente
diferentes para diferentes amplificaciones (calles 1 y 2, o 3 y 4), con la cual
no es suficientemente reproducible como para llevar a cabo un análisis
exhaustivo de muchas cepas. De hecho, este es un problema habitual de la
metodología RAPD.
Para
mejorar esta reproducibilidad, se procedió a ensayar el método Multiplex
RAPD-PCR, consistente en efectuar la amplificación PCR con dos cebadores al
mismo tiempo, método que ha funcionado con otras bacterias (Neilan, 1995, Holt
& Cote, 1998). Realizamos ensayos combinando el cebador Coc con alguno de
los otros mencionados y también con los utilizados para la PCR específica, On1
y On2. De todos ellos, la combinación de Coc con On2 fue la que dio mejores
resultados, con una reproducibilidad excelente (figura 2, calles 5-8), y
al mismo tiempo aparecían menos bandas de fragmentos de DNA amplificados, con
la que es más fácil realizar el análisis y comparación de cepas.
Procedimos
a optimizar este método Multiplex en condiciones de baja astringencia, probando
diferentes temperaturas de hibridación y concentraciones de los cebadores, y
los mejores resultados se obtuvieron con las condiciones siguientes. La mezcla
de reacción PCR (20 µl) contenía 2 µl tampón PCR (10x), 0,25 mM de cada uno de
los desoxinucleótidos (dATP, dCTP, dGTP y dTTP), 1 U DNA-polimerasa Taq, 3,5 mM MgCl2, 0,5 µM de
Coc, 0,25 µM de On2 y 10 ng del DNA genómico. El perfil de amplificación con el
termociclador fue 1 min a 94°C, 1 min a 40°C y 2 min a 72°C, repetido 30 ciclos,
con una preincubación de 10 min a 94°C y una extensión de 10 min a 72°C. Los
fragmentos de DNA fueron visualizados con bromuro de etidio mediante
electroforesis en geles de agarosa.
Este
método así optimizado ha resultado ser muy eficiente y el DNA de las cepas se
puede analizar en tiempos relativamente cortos, de unas 6 horas. Por otro lado,
es muy sensible, ya que permite distinguir cepas diferentes aunque sean muy
parecidas.
Aplicación del Multiplex RAPD-PCR para
diferenciar cepas de O. oeni de tres
vinificaciones
En
consecuencia, este método fue aplicado para tipificar los casi 800 aislados de O. oeni, que resultaron agrupados en 31
perfiles de bandas diferentes. Por lo tanto, éste sería el número total de
cepas encontradas. Al inicio de las fermentaciones malolácticas se observaba un
número variable de cepas, alrededor de 5, pero al acabar la fermentación
maloláctica solamente había una cepa predominante, o dos en algunos casos.
Aunque este número de cepas es relativamente bajo, cabe señalar que las
diferentes vinificaciones de este estudio tuvieron lugar en la misma bodega, y
por lo tanto los orígenes probables de inoculación espontánea de estos vinos
con O. oeni serían los mismos.
En
la parte izquierda (A) de la figura 3 se muestran los perfiles de bandas
de fragmentos de DNA amplificados con este método Multiplex RAPD-PCR, de las
seis cepas predominantes en las diferentes vinificaciones. Como vemos, son
perfiles relativamente parecidos, ya que hay algunas bandas (del mismo peso
molecular) presentes en casi todas las cepas, pero la presencia o ausencia de
muchas otras bandas (de un total de 50) permite distinguir con precisión las
diversas cepas.
Por
otro lado, en la tabla 1 vemos los porcentajes obtenidos para las 6
cepas mayoritarias mencionadas, al principio y al final de la fermentación
maloláctica. La mayoría de cepas de O.
oeni que se encontraron durante la
fermentación alcohólica casi no se detectaban en la fermentación maloláctica, y
viceversa, sugiriendo que unas cepas son sustituidas por otras a lo largo de
las fermentaciones. Las cepas eran diferentes cada año, excepto Mf6 de 1998,
cuyo perfil coincidía con el de Mf15 de 1999, que además fue la predominante
estos dos años, y por lo tanto es la que ha realizado la fermentación
maloláctica en la mayoría de los casos y en diferentes condiciones. Esta cepa
debe ser la mejor adaptada a esta bodega y es una buena candidata para ser una
estárter de la fermentación maloláctica.
Finalmente,
también aplicamos este método Multiplex RAPD-PCR al DNA obtenido de tres
especies diferentes de O. oeni, pero
que también se pueden encontrar en el vino: Leuconostoc
mesenteroides, Lactobacillus
plantarum y Pediococcus pentosaceus.
Como se puede observar en la parte derecha (B) de la figura 3,
los
perfiles de estas especies son completamente diferentes de los de las cepas de O. oeni, sin casi ninguna coincidencia
de bandas. Esto confirma definitivamente la validez del método Multiplex que
hemos desarrollado.
Conclusiones
En
este estudio hemos diseñado y optimizado un nuevo método para diferenciar cepas
de O. oeni, que incrementa
notablemente la reproducibilidad y rapidez de los métodos convencionales de
RAPD-PCR. Este método Multiplex consiste en utilizar dos cebadores a la vez en
la PCR, uno de los cuales es específico de la especie O. oeni. El método ha sido validado controlando la dinámica de
poblaciones de cepas a lo largo de la fermentación maloláctica de tres
vinificaciones, y se ha visto que los casi 800 aislados de O. oeni eran 31 cepas diferentes. También se ha comprobado que al
final de las fermentaciones malolácticas predominan una o dos cepas, y una de
ellas ha sido la mayoritaria dos años, que por lo tanto debe ser la cepa que ha
realizado la mayoría de las fermentaciones malolácticas eficazmente.
Por
lo tanto este método seguramente será un buen instrumento para estudiar la
dinámica de poblaciones de las bacterias lácticas durante la fermentación
maloláctica, así como para hacer estudios de evaluación de cepas comerciales
inoculadas, para comprobar su implantación y predominancia sobre las bacterias
autóctonas, confirmando si el estárter inoculado es o no el que ha realizado la
fermentación maloláctica.
Agradecimientos
Este
trabajo ha sido realizado gracias a las ayudas ALI97-1077-C02-02 y
AGL2000-0827-C02-02 del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Cristina Reguant
recibió una beca de la CIRIT y Ramon Carreté una beca del Ministerio de
Educación y Cultura.
Bibliografía
Blasco L., Pardo I., Ferrer S.: «Detection
and identification of wine lactic acid bacteria by fluorescence in situ hybridization», Seventh FEMS
Symposium on Lactic Acid Bacteria, Egmond an Zee, Països Baixos, 2002.
Britz T.J., Tracey R.P.: «The
combination effect of pH, SO2, ethanol and temperature on the growth
of Leuconostoc oenos», J Applied Bacteriol 1990; 68, 23-31.
Daniel P., de Waele E., Hallet
J.N.: (1993) «Optimisation of transverse alternating field electrophoresis for
strain identification of Leuconostoc
oenos», Applied Microbiology and
Biotechnology 1993; 38, 638-641.
Davis C.R., Wibowo
D., Fleet G.H., Lee T.H.: «Properties of wine lactic acid bacteria:
their potential enological significance», American Journal of Enology and Viticulture 1998; 39: 137-142.
Dicks L.M.T.,
Dellaglio F., Collins M.D.: «Proposal to reclassify Leuconostoc oenos as Oenococcus
oeni [corrig.] gen. nov., comb. nov.», International
Journal of Systematic Bacteriology
1995; 45: 395-397.
Holt S.M., Cote G.L.:
«Differentiation of dextran-producing Leuconostoc
strains by a modified randomly amplified polymorphic DNA protocol», Applied and Environmental Microbiology
1988; 64: 3096-3098.
Neilan B.A.: «Identification
and phylogenetic analysis of toxigenic cyanobacteria by multiplex randomly
amplified polymorphic DNA PCR», Applied
and Environment Microbiol 1995; 61,
2286-2291.
Persing D.H., Smith T.F., White
T.J., Tenover F.C.: Diagnostic
Molecular Biology, Principles and Application. Washington, D.C., ASM, 1993.
Van Vuuren H.J.J., Dicks L.M.T.:
«Leuconostoc oenos: a review», American Journal of Enology and Viticulture
1993; 44: 99-112.
Williams J.G.K., Kubelik A.R.,
Livak K.J., Rafalski J.A., Tingey S.V.: «DNA polymorphisms amplified by
arbitrary primers are useful as genetic markers», Nucleic Acids Research 1990; 18: 6531-6535.
Zapparoli G., Reguant C.,
Bordons A., Torriani S., Dellaglio F.: «Genomic DNA fingerprinting of Oenococcus oeni strains by pulsed-field
gel electrophoresis and randomly amplified polymorphic DNA-PCR», Current Microbiology 2000; 40: 351-355.
Zapparoli G., Torriani S.,
Pesente P., Dellaglio F.: «Design and evaluation of malolactic enzyme gene
targeted primers for rapid identification and detection of Oenococcus oeni in wine», Letters
in Applied Microbiology 1998; 27: 243-246.
Tabla
1 Porcentajes de los diferentes perfiles
Multiplex RAPD-PCR obtenidos para 800 aislados de Oenococcus oeni en tres años
|
Vendimias
|
Perfil
|
%
al inicio de la fermentación maloláctica
|
%
al final de la fermentación maloláctica
|
|
|
1997
|
Mf2
|
25
|
32
|
|
|
Mf3
|
71
|
67
|
|
1998
|
Mf6
|
61
|
67
|
|
|
Mf8
|
24
|
32
|
|
1999
|
Mf15
|
83
|
97
|
|
|
Mf23
|
23
|
17
|
|
|
|
|
|
|
|
Las
otras cepas no reseñadas aparecieron en % inferiores al 15%.
Mf6
y Mf15 presentaban el mismo perfil, por lo tanto eran la misma cepa.
|
[28.08.03]
 |