El mercado del vino es cada día más competitivo y la
preocupación de los consumidores por el entorno y la salud está aumentando. La
gestión ambiental en la producción de un vino comprende dos etapas diferentes:
la producción de la uva y la elaboración del vino. Diversos países productores
de vino han fijado unas prácticas en viña y vino para racionalizar la
producción, dar una imagen de industria limpia y aumentar las ventas. En nuestro caso, en la etapa de producción
integrada de uvas se han elaborado unas normas técnicas, un cuaderno de
seguimiento y un anexo, que se actualizan cada año. Se puede consultar esta
información en la página del DARP.
Las prácticas enológicas integradas son la consecuencia
coherente, una vez se ha conseguido el
nivel cualitativo de una uva de producción integrada. Hay ejemplos de su
aplicación en la etapa de elaboración del vino en países como Sudáfrica y
Francia.
Experiencia francesa
Las prácticas enológicas integradas se orientan a una producción
de vino viable económicamente y desde el punto de vista ambiental. Consisten en
favorecer el potencial cualitativo de la uva con métodos razonables, escogidos
y controlados, teniendo en cuenta el conjunto más amplio de conceptos de
respeto a la salud humana, al entorno y al producto.
Dentro de los objetivos de esta producción integrada
destacan: obtener la satisfacción de los consumidores con el producto que
responda a sus expectativas de tipicidad, tradición, innovación, etc.,
preservar la salud del consumidor y el productor, y favorecer los métodos que
reduzcan el uso de energía o de productos perjudiciales para el medio ambiente.
Según este modelo, hay diversas herramientas para la
aplicación de las prácticas enológicas integradas:
1. Formación de personal calificado, desde la gestión hasta
la degustación de los vinos producidos. Es necesario que las empresas formen el
equipo humano necesario, y mantengan esta formación favoreciendo la
participación en cursos, concursos, revistes especializadas, etc.
2. Aplicación de mecanismos que permitan recuperar la
historia, utilización o localización de los productos mediante documentos
permanentes, en una palabra, la trazabilidad de los productos, que tiene además
como objetivo responder a la normativa, a las expectativas comerciales y crear
una base de datos de la empresa de innegable utilidad y que incluya el origen
de la vendimia, las análisis y prácticas realizadas, etc.
3. Gestión de la vendimia y seguimiento de la maduración.
4. Gestión de los equipos de producción.
5. Vinificaciones adaptadas para favorecer el potencial de
la uva.
6. Gestión de embotellamiento y almacenamiento.
7. Higiene.
8. Reducción y tratamiento de residuos y efluentes.
9. Autoevaluación.
Integración sudafricana
La normativa de producción integrada de vino se introdujo en
Sudáfrica en el año 1999. Aunque la participación en esta iniciativa era
voluntaria, se ha adherido el 96% de los productores.
Hay quince normas para la producción de uva y quince normas
que afectan a la elaboración del vino. Las normas se revisan cada dos años y se
evalúa el efecto de los tratamientos químicos sobre el entorno. Los productores
se autoevalúan y un organismo cualificado hace los controles intermitentes. Los
registros de estos controles son accesibles a los compradores.
Según la normativa de este país, hay una serie de
requisitos, que varían en función de si se aplican a la producción de uva o a
la elaboración de vinos.
Requisitos relativos a
la producción de uva
1. Los productores tienen que asistir a cursos de formación
homologados.
2. La explotación vitícola tiene que conservar su entorno,
evitando la erosión y reduciendo el uso de materias primas.
3. La preparación del suelo se tiene que hacer según
estudios de perfil y otros análisis.
4. Las variedades y los portainjertos tienen que ser
certificados, y sólo se implantarán los que sean viables económicamente y
requieran una mínima intervención.
5. Plantación de la viña de acuerdo con la dirección de las
pasadas, pendientes, vientos dominantes, etc.
6. Reducción del cultivo mecánico, recomendación de capa
herbosa para reducir el uso de herbicida y evitar la compactación del suelo.
7. Las pautas de nutrición tienen que estar de acuerdo con
los análisis regulares de muestras representativas del suelo. El nitrógeno se
tiene que limitar según el crecimiento y vigor. Los abonos orgánicos no tienen
que tener patógenos, metales pesados o plásticos.
8. Programación del riego según las necesidades de cada
viña.
9. La poda y el sistema de conducción tienen que permitir un
buen equilibrio entre producción, vegetación movimiento del aire y exposición
al sol.
10. Gestión de la vegetación y carga mediante la poda en
invierno y cuando sea todavía verde.
11. Regulación del crecimiento, para mejorar la uniformidad
de brotación, con productos autorizados.
12. Gestión de parásitos integrada según los servicios de
avisos: seguimiento, práctica y libro de tratamientos.
13. Utilización de pesticidas con formación de aplicadores.
14. Registro de los anteriores puntos.
Normas para la elaboración del vino
1. Formación del elaborador mediante cursos homologados de
producción integrada de vino (PIV).
2. Elevada calidad de la uva de partida: el objetivo es que
menos del 5 % esté podrida.
3. Transporte de la uva en medios adecuados, que mantengan
su calidad.
4. Uso de un equipo de elaboración con materiales inertes,
para evitar contaminaciones.
5. Limitación de las cantidades de SO2 utilizando
el mínimo necesario.
6. Uso de aditivos naturales para los procesos de
estabilización, clarificación y filtración.
7. Fermentación con levaduras naturales, seleccionadas o por
cruce.
8. Enfriamiento del mosto y el vino sin el uso de sustancias
tóxicas.
9. Tratamiento y reciclaje del agua sin utilizar agentes
tóxicos.
10. Mantenimiento de un alto nivel de higiene con
desinfectantes y agentes de limpieza autorizados.
11. Reciclaje y separación de los residuos, evitando efectos
nocivos para el entorno.
12. Reducción de la contaminación acústica y seguimiento de
las recomendaciones relacionadas.
13. Uso de tapones que reúnan las condiciones de sanidad,
preferiblemente de material reciclable o biodegradable.
14. Elaboración de las cápsulas con materiales de calidad y
inertes.
15. Uso de material de embalaje preferiblemente reciclado, o
reciclable.
La filosofía de la producción integrada de vino no es fija,
sino adaptable a nuevas técnicas y conocimientos. Después de formar a más de
mil trabajadores de la industria y usar como prueba la cosecha 1999, en
Sudáfrica se ha considerado que la vendimia 2000 ya ha sido realizada de
acuerdo con las normas de producción integrada del vino (PIV).