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Entrevista con Enric Bartra y Anna Baqués
«La malvasía de Sitges siempre ha sido un vino especial»
Montserrat Daban
Rubes Editorial
ciencia@rubes.es

Enric Bartra

La villa de Sitges, en la comarca catalana del Garraf, es una población típicamente mediterránea que, a pesar de su contacto directo con el mar, contaba antiguamente con más campesinos que marineros. De hecho, la vid ha sido en ciertas épocas su principal actividad económica y laboral y, tradicionalmente, el cultivo rey era el de malvasía. En la vecina comarca del Penedés, actualmente hay gente que sigue la tradición elaboradora de la antigua malvasía de Sitges. De ello son una buena muestra las producciones de los enólogos Enric Bartra, también investigador del INCAVI, y la enóloga Anna Baqués.

Anna Baqués

¿Cuál es el origen del cultivo de la malvasía y de su elaboración tal como hoy la conocemos?
Existen referencias históricas que se remontan al año 1300 sobre las vides de malvasía y el vino de malvasía de Sitges, como una continuación de la malvasía griega o de Candia. El nombre viene de la forma latina de la ciudad de Monembasia (Malvasía), en la costa del mar Egeo, al sur de Grecia. La transmisión desde Grecia la cuenta la historia-leyenda del almogávar sitgetano, que volviendo de aquellas tierras, trajo consigo plantas de malvasía y las plantó en Sitges.
Siempre ha sido un vino especial. Con los moscateles, constituía un grupo de vinos de postre o para situaciones especiales. El legado Llopis, procedente de una familia acomodada de Sitges, permitió la continuidad de un cultivo y un producto que estaba en retroceso por la filoxera, el oídio y los altos costes de producción durante el siglo XX.

Por tanto, la malvasía de Sitges no se ha encontrado con las dificultades inherentes a la recuperación de un cultivo tradicional.
Efectivamente, en Sitges no ha sido necesario recuperarlo gracias a la continuidad que le han otorgado tres hechos: el legado Llopis, la fundación del hospital de Sant Joan Baptista y la demanda local hasta hoy. En el vecino municipio de Sant Pere de Ribes existe alguna referencia de su cultivo a principios del siglo XX y se han hecho algunas plantaciones en los últimos quince años que han recuperado su cultivo con miras a localizar las mejores parcelas y orientaciones.

¿Qué peculiaridades tiene la especialidad de Sitges y a qué malvasías cobija?
El vino Malvasía de Sitges se elabora sólo a partir de la variedad de su mismo nombre, la malvasía de Sitges, muy diferente de otras malvasías como la riojana, la subirat parent, la malvasía de Manresa u otras. Las peculiaridades de la malvasía de Sitges vienen dadas por la vegetación, su vendimia más tardía, el alto grado y acidez, su sensibilidad al oídio y su situación de proximidad al mar.

¿Estas peculiaridades requieren unos cuidados y prácticas vitícolas específicas?
Es una variedad que precisa muchos cuidados sobretodo respecto a la protección contra el oídio, por su elevada sensibilidad que ya hemos comentado, y también es muy importante encontrar el grado de madurez deseado y óptimo.

¿Qué técnicas de vinificación se le aplican actualmente y como se han modernizado?
Las técnicas de elaboración dependen del estilo del vino, que puede ser blanco seco joven, crianza o mistela. La crianza se puede llevar a cabo en botellas o en bota, tradicionalmente de madera de castaño.

¿Cuáles creéis que son las posibilidades inexploradas que ofrece esta variedad?
En estos momentos, existe un gran interés en valorar los vinos tradicionales, aunque tengan un mercado limitado o local muy ligado a la gastronomía típica. Quizás sea posible ampliar este horizonte localista.

Respecto a la gastronomía, a la que comentáis que está tan ligado este vino...
La malvasía de Sitges está muy ligada a la gastronomía de la villa, y forma parte primordial como acompañamiento o integrante de platos, reducciones y postres diversos.

¿Qué otras malvasías encontramos en el Mediterráneo, que le sean comparables?
Existen muchas: en el Mediterráneo encontramos malvasías como las italianas de Carzoso, Chianti, las croatas (Istria), las de Córcega (Vermentino), Cerdeña (Bosa), Mallorca (Banyalbufar) y Valencia y, más allá del Mediterráneo, en Canarias, Portugal y Castilla La Mancha.

¿Y en el mundo de las malvasías, cuál es el papel de la de Sitges?
Es un caso singular, en el que se ha conservado una variedad y un producto tradicional pero muy vinculado al territorio y que crea un equilibrio en una zona muy orientada al sector terciario.

¿Qué futuro le pronosticáis a la malvasía y a su elaboración en el Garraf?
Actualmente, es evidente un esfuerzo e interés por parte de viticultores y elaboradores para conservar un producto local, pero con calidad, para que pueda continuar esa larga tradición que viene de lejos.

[31.05.06]
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(C) de la publicación: RUBES EDITORIAL