ACE Revista de Enología - NOTICIAS
Patrocinadores:
AEB
ACE Revista de Enología
Asociación Catalana de Enólogos
  Portada revista Biblioteca Buscar en ACE Archivo Web anterior Navegador Enológico Suscribirse a ACE Enviar E-mail |Portada|Biblioteca|Búsqueda|Archivo|Navegador|Suscripción|Correo|
Noticias Destacadas Otras noticias  
Enología y salud

Después de lustros de estigmatización el vino ha descubierto, gracias a numerosas investigaciones de altos vuelos, que su presencia en la dieta de las culturas del mundo templado no se fundamentaba en una impostura, sino en claros beneficios alimentarios.

La ciencia, que tradicionalmente ha sido poco generosa con la enología, echó una mano inesperada al vino. Una mano inesperada y más bien perezosa, ya que se trataba tan sólo de poner de manifiesto que ciertos componentes moleculares del vino (que no contiene en exclusiva) poseían propiedades terapéuticas. Ello dio lugar a la corriente bioanalítica de la enología terapéutica. Se buscaron moléculas salutíferas como si fueran piedras preciosas en el lecho de un río, con métodos cada vez más sofisticados y, lógicamente, se encontraban moléculas cada vez más exóticas para la comunidad enológica. Moléculas antioxidantes, anticancerígenas, cardioprotectoras, neuropreventivas, como si brotaran de la naturaleza con la etiqueta pegada. Cuando surgió la necesidad de apoyar científicamente tanta propiedad terapéutica, qué mejor que recorrer a las especulaciones epidemiológicas, a caballo de la poderosa estadística.

Pero la comprobación de les supuestas propiedades sobre el metabolismo humano, incluso sobre el metabolismo de otros mamíferos superiores, ya es otra cosa. La corriente experimental de la enología terapéutica no ha pasado de ser una rareza, condenada a la marginación por su elevado coste (intelectual y financiero). Principalmente para un sector, el vitivinícola que, salvadas meritorias excepciones, espera que la providencia pública invierta en investigación básica, mientras que las empresas dedican cifras insignificantes al desarrollo, a pesar de la saneada economía que se respira en general.

El vino no tiene prácticamente secretos en cuanto a su composición. Pero en la era del genoma humano continúa siendo un misterio indescifrable su efecto sobre los consumidores, desde el impacto perceptivo y organoléptico, hasta el encaje en el laberinto metabólico. Todo un reto que invita no tanto a la reflexión como a la acción.

De momento, parece que las leyes del consumo se imponen sobre las del equilibrio, así que si se trata de que el vino sea un elixir de salud, qué mejor que crear, por ejemplo, variedades de vid modificadas genéticamente para que el bendito zumo de uva termine conteniendo cantidades crecientes de resveratrol. Todo un canto a la desmesura y un desprecio a las leyes del equilibrio y la moderación que rigen nuestras mentes y nuestros metabolismos, especialmente aquí, donde el sol, las brisas y la modesta riqueza de los recursos naturales no nos permiten engullir el mundo en dosis industriales.

Afortunadamente, el último congreso mundial de la OIV dedicó, por primera vez, una sección entera a debatir temas de vino y salud. Muchas de las ponencias que se presentaron, mayoritariamente sobre temas relacionados con los polifenoles, pero también sobre otras especies químicas menos tópicas, ya preveían la dicotomía que pueden presentar los resultados de estudios hechos in vitro respecto a los que se hacen in vivo. Algunos de los trabajos adjuntan resultados obtenidos con tejidos y seres vivos, involucrando conceptos como el de la biodisponibilidad.

Todo ello representa una reorientación de metodologías y objetivos de investigación que ayudará a aclarar los efectos que las moléculas del vino producen realmente sobre los consumidores. Y de paso enriquecerá y aportará nuevos matices a los comunicados sobre vino y salud, ya que últimamente las imágenes tópicas y las repeticiones empiezan a producir un efecto de cansancio y desconfianza en ellos.

|Portada|Biblioteca|Búsqueda|Archivo|Navegador|Suscripción|Correo|
(C) ACE Revista de Enología
(C) de la publicación: RUBES EDITORIAL