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Organización Internacional de la Viña y el Vino

OIV: el nuevo acuerdo
Luis Leza
Jefe de Área de Productos Vitivinícolas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

El Acuerdo por el que se crea la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV) ha sido sometido a la aceptación, aprobación, ratificación o adhesión por parte de los Estados interesados, estando previsto que entre en vigor el 1 de enero del 2004, una vez hayan ratificado el Acuerdo, al menos, 31 Estados. España comunicó su instrumento de ratificación en agosto del 2002.

Los hechos se remontan a la Conferencia Intergubernamental que tuvo lugar en el mes de abril del 2001, cuando los reunidos aprobaron [en cuarta sesión, el día 3 de abril del 2001], conforme a las disposiciones de su Reglamento interior, el Acta final de la Conferencia, a la que se adjuntaba el Acuerdo por el que se crea la «Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV)».

Estaban representados los Gobiernos de los siguientes países: República Federal de Alemania, República Argelina Democrática y Popular, República Argentina, Australia, República de Austria, Reino de Bélgica, República de Bolivia, República Federativa de Brasil, República de Chile, República de Chipre, Reino de Dinamarca, Reino de España, República de Finlandia, República Francesa, República Helénica, República de Hungría, República Italiana, República Libanesa, Gran Ducado de Luxemburgo, Reino de Marruecos, Estados Unidos Mexicanos, Reino de Noruega, Nueva Zelanda, Reino de los Países Bajos, República Portuguesa, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Rumania, Federación de Rusia, República de Sudáfrica, Reino de Suecia, Confederación Suiza, República de Túnez, República de Turquía, Ucrania y República Oriental del Uruguay.

Desde la Conferencia de abril del 2001 hasta el día 1 de enero del 2004, fecha de su entrada en vigor, el Gobierno de la República Francesa es el depositario de ese Acuerdo cuyas tres versiones en los idiomas francés, inglés y español dan igual fe.

Los Estados participantes han adoptado el texto de un Tratado que crea una nueva organización internacional, sucesora de la Oficina Internacional de la Viña y del Vino, y que conserva las mismas siglas (OIV).

Novedades

· Los objetivos básicos de la nueva Organización son los siguientes (art. 2.1):

- Indicar a sus miembros las medidas que permitan tener en cuenta las preocupaciones de los productores, de los consumidores y de los otros actores de la «cadena vitivinícola».

- Asistir a otras organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, especialmente a aquellas que desarrollen actividades normativas.

- Contribuir a la armonización internacional de prácticas y normas existentes y, en caso preciso, a la elaboración de normas internacionales nuevas, a fin de mejorar las condiciones de elaboración y de comercialización de los productos vitivinícolas y a la toma en consideración de los intereses de los consumidores.

· Esta nueva Organización funcionará sobre la base del «consenso» entre sus miembros para todas las cuestiones científicas, jurídicas y económicas de su competencia que se recogen en el Acuerdo. Para las elecciones a los puestos de responsabilidad y para las cuestiones financieras, los votos se ponderarán en función de peso relativo de cada Estado en el sector vitivinícola mundial.

· La comunicación será notablemente mejorada ya que los idiomas de trabajo pasarán de uno, el francés, a tres (francés, español, inglés) y con la posibilidad de cinco con la inclusión del italiano y del alemán, y su coste será a cargo de la Organización.
La nueva OIV dispondrá de la asistencia jurídica que le permita desempeñar un papel más activo ante las otras organizaciones internacionales, tales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Codex alimentarius y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), entre otras.

La finalidad última de la nueva Organización es la defensa de los intereses del sector vitivinícola, en sus aspectos técnicos, científicos y jurídicos, teniendo en cuenta, también y de forma destacada los intereses de los consumidores. Como principal objetivo adicional se trata de que la OIV sea considerada como Organización de referencia en temas vitivinícolas a escala internacional.

Cabe señalar que la Organización Internacional de la Viña y del Vino sucede en todos sus derechos y obligaciones a la Oficina Internacional de la Viña y del Vino.

[Información relacionada en ACE: La OIV renueva algo más que sus cargos]


Antecedentes: el proceso de revisión

El 5 de diciembre de 1997, la Asamblea General de la Oficina Internacional de la Viña y del Vino, reunida en Buenos Aires, tomó la decisión, por Resolución COMEX 2/97, de proceder a la adaptación de sus misiones y medios, procedimientos, y reglas de funcionamiento al nuevo contexto internacional, para asegurar el futuro del sector vitivinícola mundial.

Para llevar a cabo las tareas necesarias para esa adaptación, la Asamblea General encargó un informe a una empresa auditora de carácter independiente a la cual debía apoyar un denominado Comité de Revisión. Dicho informe afectaba a la puesta al día de las misiones y medios de la organización. El Comité de Revisión quedó compuesto por los representantes de diez países, entre ellos España, junto con el presidente, los vicepresidentes, y el director general de la OIV.

El gabinete de consultores independientes, como resultado de sus actividades, realizadas desde abril de 1998 a mayo de 1999, entregó a los Estados miembro un informe de síntesis con las recomendaciones previstas para la revisión de la Organización. El director general de la OIV solicitó de los países sus observaciones, comentarios y sugerencias a dicho informe.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación comunicó con fecha 27 de octubre de 1999, las observaciones de España al citado informe.

El COMEX, reunido en París los días 10 y 11 de marzo del año 2000, emitió un proyecto de «Acuerdo de revisión del Tratado del 29 de noviembre de 1924 de creación, en París, de una Oficina Internacional del Vino (OIV)».

Según el artículo 7 del Tratado de 1924, la revisión del mismo puede instituirse en derecho si al menos los dos tercios de los países adherentes aprueban esa petición, para lo cual, el Gobierno francés debe convocar una Conferencia de países adherentes.

Tras la redacción de un nuevo Documento, consecuencia de las aportaciones y comentarios de los Estados miembro, el Gobierno francés, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, convocó una Conferencia de Estados miembro, en la que finalmente se acordó crear la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

La «ex» Oficina

La Oficina Internacional del Vino (OIV) se creó por Acuerdo de 29 de noviembre de 1924. Fueron miembros fundadores ocho países: España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Luxemburgo, Portugal y Túnez. En 1958 se modificó su denominación, pasando a llamarse Oficina Internacional de la Viña y del Vino (OIV).

Así, la Oficina Internacional de la Viña y del Vino es una organización intergubernamental, con sede en París. Posee, como organismo internacional, personalidad civil y capacidad jurídica. Las actividades que desarrolla para el sector vitivinícola son de carácter científico, técnico, jurídico y económico.

Hoy día son 46 los países miembros de la OIV, encontrándose entre ellos todos los actuales miembros de la Unión Europea, con la excepción de Irlanda. Acoge a la gran mayoría de los Estados con producción relevante de vino y también a otros con un perfil «consumidor».

Órgano de decisión
El órgano supremo de la OIV es su Asamblea General, en la que participan los Estados miembro. Ésta es competente en las normas de funcionamiento, en la gestión financiera y presupuestaria, en su estructura, y en su política general. En su seno se adoptan las diferentes Resoluciones dirigidas a los Estados miembro, las cuales contribuyen a una puesta en común de los intereses del sector vitivinícola en el mundo.

Estructura
Para ello, la Asamblea General elige a los principales responsables de su estructura, compuesta por: presidente; vicepresidente (el presidente saliente); director general que ejerce sus funciones desde la sede permanente de la OIV en París; Comité ejecutivo (COMEX), y Comité científico y técnico, que reúne tres Comisiones (Viticultura, Enología, y Economía y Derecho).

Las Comisiones, Subcomisiones y Grupos de expertos se reúnen periódicamente, al menos una vez al año. En sus reuniones se examinan temas de carácter científico y técnico relativos a la viticultura, a la enología y a la economía del sector vitivinícola, así como a aspectos relativos a la incidencia que sobre la nutrición y salud tiene el consumo de los productos del sector. (Subcomisión de nueva creación, en 1994.)

Las presidencias de la Comisión I «Viticultura», y de los Grupos de Expertos «Uvas de mesa y pasas», «Tecnología del Vino», «Seguridad Alimentaria» y «Formación» recaen actualmente en españoles.

Resoluciones
Las resoluciones adoptadas por la Asamblea General no tienen carácter vinculante, sino que son recomendaciones dirigidas a los países miembro, pero que poco a poco van consiguiendo armonizar sus legislaciones, aspecto de gran importancia con el fin de favorecer los intercambios comerciales, en temas como definiciones de productos, prácticas enológicas, defensa de las denominaciones geográficas y de origen, etc.

[28/08/03]
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