sponsors@iubmb-febs-2012.org ACE Revista de Enología
Patrocinadores:
ACE Revista de Enología
Asociación Catalana de Enólogos
  Portada revista Biblioteca Buscar en ACE Archivo Web anterior Navegador Enológico Suscribirse a ACE Enviar E-mail |Portada|Biblioteca|Búsqueda|Archivo|Navegador|Suscripción|Correo|
ENFOQUES OTROS ENFOQUES  
Organización Internacional de la Viña y el Vino

Fisiología, zonificación y selección de la viña
Carme Domingo
Instituto Catalán de la Viña y el Vino (Incavi).
Experta de la Comisión de Viticultura ante la OIV
En la 19ª sesión del Grupo de expertos de Fisiología de la viña, presidida por Alain Carbonneau (Francia), y en el marco de la reunión de la Comisión I de Viticultura de la OIV (París, 2003) se desarrollaron dos grandes temas: fisiología de los portainjertos y sistemas de conducción.

Fisiología de la viña
El bloque de fisiología de los portainjertos fue el más ámplio de la sesión y se trataron conceptos como la utilización de micorrizas, la alimentación hídrica y el vigor. Las micorrizas son una simbiosis hongo–raíz. Principalmente, las endomicorrizas tienen un papel muy importante en el aumento de un 20 a un 30% de la respiración de las raíces y la absorción de los elementos minerales poco móviles (fósforo y hierro), cuando hay diferencias de éstas o también en suelos calcáreos. No obstante, faltan ensayos de campo de varios años para la recomendación de la inoculación de las cepas plantadas con hongos micorrízicos, para estudiar posibles competencias de éstos con los hongos autóctonos del suelo y determinar si hay una supervivencia mayor en el trasplante en suelos pobres o desinfectados. Por el momento, algunos viveros realizan la micorrización en el plantel de viña, consiguiendo mejoras en el brote y el arraigo.

El riego en la viña debe permitir unos vinos de calidad óptima, se debe establecer el límite objetivo en el que el aumento de agua disponible deja de contribuir a una concentración de los azúcares y hace que disminuyan. Esto depende del medio vitícola, de la variedad y de los sistemas de conducción, ya que principalmente hay una fuerte interacción variedad–medio. Para las diferentes condiciones es importante observar la relación entre la humedad del suelo (agua disponible) y la respuesta vegetativa y productiva de la viña, y los efectos sobre la calidad de las uvas y del vino que son variables. Estudios recientes han demostrado que las acuaporinas (proteínas canal de agua: figura 1) se expresan en las cepas con estrés hídrico, con el fin de asegurar una mayor entrada de agua a través de las membranas celulares. En el caso de la viña, se hacen exámenes del funcionamiento radicular y foliar, y se trabaja en la clonación de los genes de acuaporinas evaluando la expresión génica. En viticultura es fundamental saber hasta dónde el déficit hídrico favorece la calidad, y a partir de qué nivel el estrés hídrico empieza a ser desfavorable, ya que depende del tipo de producción, del nivel productivo y del tipo de sustancias que se forman. Un estrés hídrico afecta a la precocidad de la maduración y a ciertos elementos de la calidad de los vinos causa una limitación de la fotosíntesis, una producción de ácido abcísico, limitación de las sustancias carbonatadas por el ápex en crecimiento y bayas más pequeñas. En una situación de déficit hídrico moderado las uvas son más ricas en azúcares, en antocianos y en taninos (en variedades tintas) y menos ricos en ácido málico. Si el estrés hídrico es muy grave, la fotosíntesis se limita y se pueden producir bloqueos en el proceso de maduración. Ninguno de los diferentes indicadores existentes para el seguimiento del régimen hídrico de la viña es perfecto: medida del agua del suelo (tensiómetros, humidímetros de neutrones), indicadores fisiológicos (temperatura de hoja, potencial hídrico, discriminación isotópica 13C en mostos) o modelizaciones (balance hídrico).

Para analizar el efecto del vigor que el portainjerto induce en el injerto se siguen tres líneas de estudio: la variabilidad genética de las diferentes especies de Vitis, las relaciones nutricionales entre las raíces y las partes aéreas, y las modificaciones de la expresión de los genes de acuaporinas, probablemente implicadas en el control del estado hídrico y crecimiento de las plantas. Estos estudios son difíciles de realizar tato en el sistema radicular como en la planta entera. El factor de afinidad portainjerto–variedad es muy complejo para determinar que es la causa principal de la reducción del vigor. Para tres variedades portuguesas (castelão, trincadeira y camarate) se presentó un estudio del efecto del portainjerto sobre el vigor. Los resultados fueron más directos sobre el rendimiento que sobre la maduración de la uva. Las variedades que tuvieron mayores problemas de afinidad eran principalmente con el portainjerto 1103 P, y no en el 110 R o 140 Ruggieri. Existe una viabilidad en la respuesta a la salinidad y a la clorosis férrica en el desarrollo vegetativo de la viña dependiendo de los portainjertos. La estrategia de la tolerancia es para la exclusión de los iones Na+ y Cl- a las hojas y para conseguir mejor aptitud para retenerlos a las raíces y tallos. Las cepas sensibles muestran síntomas de toxicidad en las hojas debido a la acumulación de estos iones. El portainjerto 140 Ruggieri tolera más la sal y la clorosis férrica.

En sistemas de conducción, se compararon los sistemas de conducción con el de no-poda (minimal prunning). La no-poda en situaciones de vigor moderado puede asegurar un buen control del vigor y de la producción, con un buen nivel de azúcares y polifenoles en la maduración, transcurridos unos tres años en los que la planta se ha equilibrado.

En la conclusión de la sesión se anunció que ya estaba prácticamente acabado el libro Arquitecturas y sistemas de conducción de la viña, que se publicará en francés, italiano e inglés.

Zonificación vitícola
La 6ª sesión del Grupo de expertos de Zonificación vitícola estuvo presidida por Mario Fregoni (Italia). Se examinó el anteproyecto de «Protección del patrimonio vitícola de calidad de excepción». Se pretendía establecer una directiva que contuviera los criterios, las reglas y los parámetros que definieran los territorios vitícolas con riesgo al abandono y que tuvieran un valor histórico, paisajístico, económico, social y turístico. Se pedía el reconocimiento oficial de las zonas vitícolas que tuvieran unas calidades para ser protegidas como patrimonio histórico-paisajístico de la viticultura de excepción. Y, finalmente se querían inscribir estas zonas en un «Libro de oro de la OIV». Se debatieron las posiciones de los Estados miembro y la mayoría pensaba que éste era un papel de la UNESCO aunque incluya más criterios, acordando en la séptima sesión retirar este anteproyecto.

El bloque del efecto de la geología y de la pedología en la zonificación fue el más extenso de la sesión. Se presentaron diferentes resúmenes que mostraban la existencia de un efecto de la geología (litología y geomorfología) en las grandes zonas vitícolas españolas hasta el momento (Ribera de Duero, Rioja, Rueda, Toro, Bierzo y Tacoronte-Acentejo): 78 000 ha de viña, del total de 1 100 000 ha de España.

El clima, la geología y el suelo se consideraban los factores de mayor influencia directa en la producción de la uva y el vino, en las diferentes variedades. Principalmente, se estudia la naturaleza de la roca y la existencia de afloramientos rocosos. También de la región italiana del Véneto, se presentó un ejemplo del comportamiento de las variedades prosecco y merlot, haciendo un muestreo de uvas enteras y de bayas, para relacionarlo con la capacidad de retención del agua al suelo.

En hidrogeología se resaltó la importancia del régimen hídrico en la zona particular del cantón suizo de Valais. Las variedades tánicas mostraron mayores diferencias en las analíticas, aunque cuando la climatología era buena no se manifestaban tanto. Se presentó una red de ensayos de la variedad syrah en la zona mediterránea francesa, evidenciando la relación entre las variables ecofisiológicas y los datos sensoriales de los vinos. Hay un interés particular en el efecto de la zonificación en el análisis químico y sensorial. También se presentó un trabajo en cuatro zonas de Israel, que mostró diferencias sobre los contenidos de compuestos volátiles (fracciones libres y atadas) en función de factores como el suelo, la altitud o la distancia al mar.

Existe un interés de la teledetección por la zonificación de las regiones vitivinícolas, por acelerar los estudios y, además, permitir el control de las previsiones de producción y establecer estrategias para la elaboración de los diferentes tipos de vinos.

Desde el resumen del IV Simposio Internacional sobre Zonificación vitivinícola (Aviñón, Francia, 17-20 de junio 2002) que se leyó a la sesión, se acordó hacer un anteproyecto de resolución para el año siguiente. Se anunció que la organización del V Simposio correría a cargo de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). El presidente Fregoni presentó el libro Terroir, zonage, viticulture, del que ha sido coordinador, y que es fruto de la participación de un gran número de expertos. Antes de concluir la sesión, unos participantes de China, actualmente país observador de la OIV, introdujeron el estado de la viña en su país: historia, superficies, variedades, etc. En la 35ª sesión del Grupo de expertos de Selección de la viña, presidida por Dominique Maigre (Suiza), en primer lugar se revisó el anteproyecto de resolución de los «temas prioritarios en viticultura» –enviado a la 83ª Asamblea General de la OIV– que dio mucha importancia a la biotecnología en viticultura: análisis de la diversidad, filogenia, caracterización e identificación de genotipos, transgénesis (resistencias y mejora de la calidad). En resumen, los aspectos decisivos a considerar fueron: la biodiversidad, el medio ambiente, la salud y la seguridad alimentaria, la calidad y la tipicidad de los productos, la durabilidad y la competitividad de los sistemas de producción y la aceptación por parte de los consumidores.

La OIV está elaborando una ficha de clones con una guía de interpretación para enviar un cuestionario a todos los Estados miembro, y así poder confeccionar un catálogo de clones informatizado y una base de datos. El grupo de expertos evalúa la ficha propuesta por Boursiquot y discute algunos matices, como los aspectos de las variedades de uva de mesa. Lo que sí está en marcha desde hace años es la descripción de las variedades por el catálogo de la OIV y, hasta el momento, han sido descritas y publicadas un total de 380. Anualmente, el CIFA de Jerez de la Frontera Rancho de la Merced recibe material vegetal de diferentes países para la descripción ampelográfica. Se presentó un proyecto de trabajo para la armonización de los descriptores de la viña entre IPGRI, UPOV y OIV. Las diferencias entre OIV y IPGRI eran menos importantes y más fáciles de adaptar. En total quedan diez caracteres por armonizar, que posiblemente quedarán como doble ficha.

En taxonomía de las variedades, los italianos propusieron una redefinición de la especie Vitis, pero este trabajo se propuso porque se hace preciso un muestreo más amplio y con un número suficiente para establecer o no relaciones o diferencias entre los grupos taxonómicos.

De momento, los marcadores microsatélites o cloroplásticos no pueden separar especies y todavía se requieren muchos análisis para concluir este tema. Existen dificultades en la distinción de la especie Vitis vinifera y un híbrido ínterespecífico en los diferentes métodos utilizados: bioquímicos (diglucósidos, compuestos aromáticos), moleculares (marcadores microsatélites) y morfológicos (análisis global). Así que, de momento, este tema está limitado por las técnicas utilizadas.

Se acordó que la lista de sinonimias de variedades se informatizaría para disponer de una base de datos que se pudiera ir variando a medida que se resolvieran dudas. El uso de nombres diferentes para las mismas variedades dependiendo del país en que se cultiven es un problema para el intercambio de material vegetal, y tendría que existir un nombre oficial reconocido por la OIV.

Surgió un grupo de coordinación internacional (OIV, Estaçao Vitivinicola Nacional- Portugal, IPGRI) para la conservación de las variedades raras o en vías de desaparición. A escala internacional, existe una media de 3,5 accesiones por variedad y del 47% de las variedades sólo existe una sola accesión. El 50% de los recursos genéticos de la viña están en vías de extinción. Se pretende formar un banco de germoplasma internacional de variedades raras, como ya existe en el caso otros cultivos (cebada, Brassica, etc.). La opinión francesa es que cada país debería responsabilizarse de la conservación de sus variedades, con la colaboración de otros países para la preservación de la variabilidad intravarietal (por ejemplo, en variedades como la garnacha, cariñena, cabernet sauvignon, tempranillo). Se presentó un trabajo de selección de la viña de cuatro orígenes distintos (Cerdeña, Vaucluse en Francia, Zaragoza y Portugal), en los que se cuantificó la variabilidad genética.
[30.08.04]

Ir a figuras del artículo
Más información: http://www.oiv.org
|Portada|Biblioteca|Búsqueda|Archivo|Navegador|Suscripción|Correo|
(C) ACE Revista de Enología
(C) de la publicación: RUBES EDITORIAL