ACENOLOGÍA | Lo llaman fake news, pero es acientificismo
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Lo llaman fake news, pero es acientificismo
Núria Gibert

Sí. En enología también pueden darse bulos, noticias falseadas, que corren como la pólvora a través de internet y redes sociales (como un “de boca en boca” o un “sabías que” de toda la vida), pero también desde medios tradicionales como periódicos y televisiones. Conocer o no la fuente original –que no suele trascender– o el contexto en que se emiten, entre otros factores, determinarán la mayor o menor confusión para la población.

A tenor de la pandemia provocada por la Covid-19 en todo el mundo, el vino se ha visto envuelto en cierta polémica al relacionarse su consumo con determinados efectos sobre el coronavirus causante de la enfermedad. El problema de esta fake, podríamos decir, es que sí tiene trazabilidad.

Esta es la cronología de lo que nunca debió comunicarse:


    1. Del estado de alarma a un comunicado sin fundamento

Transcurrida una semana de declararse el estado de alarma en España el pasado 14 de marzo, la Federación Española de Asociaciones de Enólogos (FEAE) lanza un comunicado el día 23 de marzo, sin justificación ni requerimiento aparentes, con tres contundentes y gratuitas afirmaciones [la cursiva es nuestra]: que la supervivencia del virus en el vino “parece imposible”, que la contaminación “por el embalaje parece ser muy remota” y que “el consumo moderado de vino, vinculado al consumo responsable, puede contribuir a una mejor higiene de la cavidad bucal y la faringe, esta última zona donde anidan los virus durante las infecciones”. Todo ello sin mención alguna a fuentes de investigación ni apoyo en estudios o datos empíricos, en lo que parece una necesidad de notoriedad aprovechando la crisis sanitaria.


    2. Propagación por redes y más

Difundido en redes sociales –como religiosamente hacen los community managers–, en pocas horas y pocos días se habían hecho eco del comunicado numerosos medios tanto del sector como generalistas. Valga como anécdota, una bodega mexicana ha llegado a hacer su nuevo vídeo de márketing basado en estas afirmaciones (a cuya difusión no va a contribuir este medio por razones obvias).


    3. Verificando fake news

En paralelo se originaba un gran revuelo en redes sociales sobre la inconveniencia de lanzar estos mensajes injustificados, inexactos e incluso peligrosos para la salud pública. Así que la agencia EFE, en su sección EFE Verifica, dedica una nota a este asunto el 27 de marzo.


    4. ¿Rectificar es de sabios?

Ante las reacciones a su comunicado, la FEAE difunde el 3 de abril una ampliación del mismo (titulada “Aclaración de la Federación Española de Enología respecto a nuestro último comunicado”), en la que lejos de rectificar involucra a la Union Internationale des Oenologues (UIOE), una entidad prácticamente inexistente y de la que no hemos encontrado ni rastro de las afirmaciones ni de su fuente, para “matizar una interpretación pública” que se ha hecho, según la FEAE, de su nota original.


    5. Pero... ¿y qué dice el resto de agentes?

Con cierta tardanza, el 14 de abril, la Federación Española del Vino (FEV) ha enviado una circular interna en la que expresa su posición ante las informaciones publicadas que relacionan el consumo de vino con la actual situación de la Covid-19, y ofrece a sus asociados pautas de actuación en materia de comunicación. La FEV, con buen criterio, recuerda que, “según lo establecen el Reglamento Comunitario de Alegaciones Nutricionales y Propiedades Saludables de los Alimentos 1924/2006 y la Ley española de Seguridad Alimentaria y Nutrición 17/2011, solo las entidades de base científica pueden hacer difusión de estudios relacionados con la salud”. Y consideran que “una voz autorizada para trasladar este tipo de mensajes a los medios de comunicación sería la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN)”.

Así, el día 17, también FIVIN (y su programa Wine in Moderation) lanza un comunicado rotundo, reafirmando que “no hay ningún estudio ni demostración científica que nos lleve a concluir que el vino pueda tener un efecto protector frente al contagio por Covid-19 o combatirlo”. Esta Fundación trabaja desde hace más de dos décadas por un objetivo claro: “trasladar la transparencia y el rigor científico con el que se trabaja siempre desde el sector para ofrecer únicamente una información veraz y útil para el consumidor”.

La maquinaria de re-comunicación se había puesto en marcha y esta vez sí numerosas asociaciones de enólogos y medios difundieron en sus canales la información.

Por su parte, y entendemos que implicándose en la polémica, el día 15 de abril, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) también emite un comunicado oficial, en el que, entre otras afirmaciones, “deplora la difusión de mensajes en los que, de forma maliciosa o incluso puede que de forma inocente, aprovechándose de la preocupación existente en la sociedad española debido a la actual crisis de la Covid-19, se haga llegar a la opinión pública informaciones falsas que en nada contribuyen a mejorar el estado de salud y, sin embargo, crean confusión en el consumidor”.

En cuanto a la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) no hemos hallado en su sitio web oiv.int ninguna información que relacione producto (vino) con la patología (Covid-19). Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se limita en su página de divulgación sobre el nuevo coronavirus a una escueta frase: “No se ha notificado ningún caso de contagio de la Covid-19 a través de los alimentos o de sus envases”.

 

Más allá de la polémica, los hechos noticiables son que estamos ante una crisis sanitaria, no alimentaria; que es imprescindible seguir las indicaciones de los expertos científicos y evitar interpretaciones y valoraciones no fundamentadas en la ciencia. Lo demás es acientificismo y está fuera de lugar. Sobre ello y sobre la digitalización como herramienta de transparencia reflexiona el editorial de esta misma actualización (Es necesario romper el aislamiento).

Acenología. Revista de Enología y sus entidades editoras siempre han sido promotoras de la ciencia como ingrediente indispensable para la enología, desde el máximo respeto y espíritu de colaboración.

 

 

[23.4.20]

 

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