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Arqueología y biomoléculas: Georgia es la cuna de la vinicultura
Redacción

Vasija neolítica temprana hallada en una de las excavaciones en Khramis Didi-Gora, en Georgia, a una profundidad de entre 5 y 6 metros.
[Foto de Mindia Jalabadze y cortesía
del Museo Nacional de Georgia. Fuente: PNAS.]

Unas excavaciones arqueológicas realizadas en Georgia sacaron a la luz una serie de vasijas de arcilla que, una vez analizadas con las técnicas más avanzadas, han resultado contener restos de vino. De esta manera, el origen de la vinicultura retrocede unos cuantos siglos. Hasta ahora los vestigios más antiguos de la elaboración de vino se situaban hacia el año 5000 a.n.e. en los montes Zagros, al suroeste de Irán, o 6000 a.n.e. sobre residuos orgánicos en cerámica de dos sitios prehistóricos de Monte Kronio y Sant'Ippolito, en Sicilia.

Patrick McGovern, del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania y coautor del estudio (publicado en PNAS),1 ha señalado que ahora sabemos que «cuando levantamos una copa de vino, llevamos este a nuestros labios y lo saboreamos, estamos retrocediendo en la historia al menos 8000 años». Por su parte, Stephen Batiuk, arqueólogo de la Universidad de Toronto y otro de los coautores del estudio, ha afirmado: «Los georgianos están en éxtasis. Durante años han sostenido que la vinicultura georgiana se remontaba a tiempos muy lejanos, y ahora esta investigación corrobora sus palabras».

Gracias al trabajo coordinado de científicos procedentes de siete países (Estados Unidos, Georgia, Canadá, Italia, Francia, Israel y Dinamarca) y de disciplinas como la arqueología y el estudio de las civilizaciones, la museística, las ciencias de la agricultura y el medio ambiente, la espectrometría y la geogenética ha sido posible revelar este gran avance.   

 

La pista del ácido tartárico

Todo empezó cuando los investigadores hallaron una serie de vasijas de cerámica (probablemente la más antigua de Próximo Oriente) en una zona de Georgia situada a unos 50 kilómetros de Tiflis. Esas vasijas estaban orladas con una serie de gotas o manchas que podían deberse a racimos de uva.

El análisis mediante radiocarbono de fragmentos de cerámica encontrados en aldeas neolíticas de la zona y muestras del suelo indica que las vasijas fueron fabricadas entre 5800 y 6000 años a.n.e. Además, en ocho de los fragmentos analizados se han hallado trazas de ácido tartárico, sustancia muy abundante en la uva.

 

Figura

Los cuatro ácidos orgánicos (tartárico, málico, succínico y cítrico) se detectaron positivamente por cromatografía y se cuantificaron en esta muestra de una de las jarras.
[Fuente y más información en artículo original disponible en PNAS.]


El equipo de investigadores también ha identificado la presencia de otros tres ácidos vinculados a la uva y al vino. Se descarta que las vasijas fueran usadas para almacenar otro producto que no fuera vino, ya que su forma sugiere que estaban diseñadas para contener un líquido, y además las uvas y las pasas se habrían degradado sin dejar traza. Tampoco hay restos que prueben que las vasijas hubieran contenido almíbar, pues el mosto habría fermentado en cuestión de días.

«Los resultados del estudio son incuestionables» y el hallazgo supone «el ejemplo más antiguo de vino de uva en todo el mundo», concluye Davide Tanasi, de la Universidad del Sur de Florida. Este arqueólogo había dirigido la mencionada investigación «siciliana», que demostraba rastros de lo que podría ser el vino más antiguo del mundo en el fondo de jarras de terracota, en una cueva en Sicilia.2 Era la primera vez que un descubrimiento se basaba en la  identificación de un residuo de vino, no limitándose a probar el mero cultivo de la vid, sino su vinificación. Palabra de arqueólogo (ajeno al estudio de Georgia). Irrefutable.

 

Notas

1 Patrick McGovern, Mindia Jalabadze, Stephen Batiuk, Michael P. Callahan, Karen E. Smith, Gretchen R. Hall, Eliso Kvavadze, David Maghradze, Nana Rusishvili, Laurent Bouby, Osvaldo Failla, Gabriele Cola, Luigi Mariani, Elisabetta Boaretto, Roberto Bacilieri, Patrice This, Nathan Wales and David Lordkipanidze: Early Neolithic wine of Georgia in the South Caucasus. Proceedings of The National Academy of Sciences 2017 (November 28); 114 (48): E10309-18. https://doi.org/10.1073/pnas.1714728114.

2 Davide Tanasi, Enrico Greco, Valeria Di Tullio, Donatella Capitani, Domenica Gullì, Enrico Ciliberto: 1H-1H NMR 2D-TOCSY, ATR FT-IR and SEM-EDX for the identification of organic residues on Sicilian prehistoric pottery. Microchemical Journal 2017 (November); 135: 140-7. https://doi.org/10.1016/j.microc.2017.08.010.

 



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