ACE Revista de Enología
Patrocinadores:
AEB
ACE Revista de Enología
Asociación Catalana de Enólogos
  Portada revista Biblioteca Buscar en ACE Archivo Web anterior Navegador Enológico Suscribirse a ACE Enviar E-mail |Portada|Biblioteca|Búsqueda|Archivo|Navegador|Suscripción|Correo|
Ir a otros artículos de La Red  
Enólogos del mundo virtual, ¿uníos?
Jaume Estruch
La Unión Internacional de Enólogos (UIŒ) no ha sido una organización especialmente aficionada a prodigarse, por lo que es una buena noticia la aparición de su web en Internet. No cabe decir que esta sede virtual se ha «colgado» de manera sigilosa, como si quisiera pasar desapercibida. De hecho, no hemos encontrado referencia alguna de su nacimiento en los webs de sus principales asociados, como pueden ser la Union des Œnologues de France o la Federación Española de Asociaciones de Enólogos. Pero lo que resulta más sorprendente es que la UIŒ ha rodeado su proyecto de un entramado más propio de una publicación marginal que de la sede de un organismo internacional que representa a una buena parte de los enólogos del mundo.

El registro Para empezar, la dirección. A nadie, ni tan siquiera a un enólogo francés, se le ocurrirá nunca que la sede de la UIŒ es http://www.oenologue-du-monde.com/. Afortunadamente, los potentes buscadores de Internet nos darán la clave del rompecabezas si les pedimos cuál es la dirección de la UIŒ.

La razón por la que la Unión no registró, por ejemplo, la dirección http://www.uioe.org, libre hasta hace poco tiempo (y actualmente en oferta por parte de un importante registrador), es un misterio. También resulta un misterio que la entidad registradora sea la Unión de Horticultores de Suiza (Union Maraîchère Suisse) cuando la UIŒ es una entidad legalmente establecida, dueña de su destino. Nos quedamos, por tanto, con el regusto que la Unión no es propietaria de su dominio en Internet. Este baile de nombres y sorpresas que rodean este site prosiguen cuando descubrimos que la empresa que hospeda el web está situada en Corpus Christy, Nuevo México (Estados Unidos), un país que, precisamente, no pertenece a la Unión. ¿Era necesario ir tan lejos a buscar un servidor?

El portal La portada del web es toda una declaración de principios. Nos explica que tras (o bajo) la Unión Internacional de Enólogos lo que hay es la Federación de las Uniones Nacionales de Enólogos. Una Federación que sólo acepta, como declara su página preámbulo, una asociación por país (es a decir, por Estado) con la condición de que sea la más numerosa y que agrupe a los enólogos «más importantes» entre los que ejercen en el país en cuestión.

Ante una declaración tan elitista, uno se pregunta si esta restricción no ha sido una de las causas de que la Federación sólo tenga 15 socios, de los cuales 10 son europeos (incluida Suiza), y donde hay, como ya sabíamos, ausencias tan significativas como Estados Unidos, Australia y Sudáfrica.

Los contenidos La mayor parte de la información que recoge el web es de tipo institucional y documental: estatutos y reglamentos, y la historia y los objetivos de la institución. Le siguen en importancia las relaciones de los miembros de la Junta Directiva de la Unión y de las diferentes asociaciones nacionales que la forman, así como direcciones de sedes y delegaciones, a pesar de que hay asociaciones que tienen la página en blanco. Algunos (pocos) de los nombres citados se complementan con una dirección de correo electrónico, pero ninguna asociación declara tener web. Hay, entonces, más blancos. Una parte de las páginas indexadas, incluida una destinada a un futuro boletín, se encuentra aún en construcción.

Es curiosa y sorprendente una página de participación, llamada pomposamente «Libro de Oro», donde se pueden colgar mensajes. Invitamos calurosamente a los lectores a leer los mensajes que la Unión ha considerado importante resaltar en este foro.

El web parece que no da para más, o casi. De la gran cantidad de información producida y acumulada por la UIŒ en sus 37 años de historia, de las auténticas vicisitudes de su formación, de las aportaciones técnicas y profesionales, no hallamos nada. Y lo poco que encontramos (véase Malos tiempos para la ficha de cata) resulta ser una mala noticia.

Decididamente, la UIŒ, siguiendo los pasos de la OIV, se incorpora a la sociedad de la información tarde, con desgana, sin entender que lo que necesita es poner en Internet información de valor y al alcance de todos.

Con estas guías y ejemplos no es de extrañar que la enología y la vitivinicultura sean de los sectores profesionales y productivos que menos han profundizado en las tecnologías de la información.

En cualquier caso, bienvenido sea http://www.oenologue-du-monde.com, con sus contraluces y contradicciones. Gracias a su aparición, los enólogos aumentamos nuestra presencia en Internet y, de paso, sabemos algo más de la UIŒ y de su imagen virtual. Donde, a pesar de nuestra paciencia y buena voluntad, no nos acabamos de sentir como en casa. Y lo sentimos.

Arriba
|Portada|Biblioteca|Búsqueda|Archivo|Navegador|Suscripción|Correo|
(C) ACE Revista de Enología
(C) de la publicación: RUBES EDITORIAL