1 INTRODUCCIÓN

El sector vitivinícola se enfrenta actualmente a desafíos críticos derivados del cambio climático, como el aumento de temperaturas extremas, la escasez de recursos hídricos y las alteraciones en los procesos fermentativos. Estos factores comprometen la calidad y la sostenibilidad de los cultivos. Variedades emblemáticas como la godello en la Denominación de Origen Valdeorras merecen especial atención (Martínez Zapater J.M., 2025). Ante este escenario, Bodega Rafael Palacios S.L. junto con Laboratorios Excell Ibérica S.L. han diseñado un estudio con el objetivo de adaptar los procesos de cultivo y vinificación de la variedad godello a las condiciones climáticas futuras, garantizando vinos de alta calidad que satisfagan las demandas de los mercados internacionales. Para ello, la bodega dispone de 13 parcelas de viñas representativas de su patrimonio vitícola, con las que, mediante ensayos de riego, se pretende optimizar su manejo y garantizar la adaptación de los cultivos a condiciones climáticas más extremas, como describe Van Leeuwen et al. (2004).

El proyecto se centra en el estudio de la actividad biológica del suelo, las reservas nutricionales y del estrés hídrico, junto a la implementación de técnicas de riego de precisión. Se busca mejorar la resiliencia de los cultivos frente a la escasez de agua y nutrientes. En el proyecto se combina investigación agronómica y enología de vanguardia, posicionándose como una iniciativa pionera en la adaptación sostenible del sector vitivinícola gallego.

El objetivo general es desarrollar procesos innovadores en el cultivo y vinificación de la variedad godello para optimizar su adaptación a un clima más cálido y seco, asegurando vinos de calidad superior adaptados a los mercados internacionales, dentro de una estrategia de agricultura ecológica o reduciendo el uso de fitosanitarios.

 

2 MATERIALES Y MÉTODOS

2.1 Evaluación inicial de la carga microbiana y vitalidad biológica del suelo

Para determinar la actividad microbiana de los suelos, se realizaron las siguientes mediciones en marzo, junio, septiembre y diciembre del 2025.

  • Medición de ADN microbiano total: mediante técnicas de extracción y cuantificación de ADN se evaluó la diversidad y abundancia de microorganismos presentes en cada parcela, (AFNOR. NF EN ISO 17601; 2018).
  • Análisis de actividad ATPasa: se midió la actividad enzimática ATPasa como indicador de la actividad metabólica microbiana, clave para entender la capacidad del suelo para reciclar nutrientes y mantener su fertilidad. Análisis traducido en vitalidad biológica (Jenkinson, D.S. et al.; 1979)

Asimismo, se ha considerado la relación ATP/ADN. Este parámetro permite identificar parcelas con alta carga microbiana, pero baja actividad metabólica y viceversa, señalando posibles desequilibrios en el ecosistema del suelo.

2.2 Análisis nutricional de sarmientos en poda de invierno

Para evaluar el estado nutricional de las vides tras la campaña, se realizaron los siguientes parámetros en madera de invierno en enero del 2025 y febrero del 2026. La metodología analítica está basada en los trabajos de D’Eusanio, V. et al.; 2023:

  • Determinación de macro y micronutrientes: niveles de nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), magnesio (Mg), calcio (Ca) y oligoelementos como hierro (Fe), zinc (Zn), manganeso (Mn).
  • Relaciones de equilibrio nutricional: se identificaron desequilibrios (ej. exceso de potasio frente a magnesio) que podrían afectar la calidad de la uva y la resistencia al estrés hídrico.
  • Contenido de almidón y reservas de carbono: estos datos son cruciales para predecir el vigor de la planta en la siguiente campaña y ajustar estrategias de fertilización y poda.

2.3 Estrés hídrico δ13C (delta C13)

El estudio del estrés hídrico se realiza mediante la determinación del valor isotópico δ¹³C (‰) por espectrometría de masas de relaciones isotópicas (IRMS) en uvas recolectadas durante la vendimia, (Gaudillère, J.P. et al. 2002). Este ensayo representa una medida integrada del estrés no puntual, es decir, de forma acumulada durante la maduración de la uva, resumiendo lo que ha vivido la planta en semanas clave; por eso es útil para comparar parcelas, manejos de riego y calidad de añadas. En el contexto de este proyecto, el objetivo principal es detectar parcelas con mayor estrés, para establecer el lugar donde se debe priorizar el riego de mantenimiento de las viñas. Además, con estas medidas, se construirá un histórico por parcela para poder correlacionarlo con parámetros de calidad y así definir el rango óptimo del local. Trabajos similares fueron publicados por Flexas, J. et al. (2002) y Chaves, M.M. et al. (2007).

 

3 RESULTADOS INICIALES

3.1 Resultados de la vitalidad biológica inicial del suelo, marzo 2025:

Tendremos en cuenta en este apartado únicamente los resultados iniciales de marzo de 2025:

Tabla 1 Resultados iniciales de actividad biológica de las distintas parcelas

 

Los datos obtenidos de la carga microbiana total y vitalidad biológica del suelo en las 13 parcelas de viñedo revelan diferencias significativas en la actividad microbiológica, lo que tiene implicaciones directas en el manejo agronómico y la adaptación al cambio climático. Parece, además, haber una buena correlación entre ambas medidas según parcelas; las de mayor actividad ATPasa se corresponden con mayor carga genética, lo que es un dato positivo (figura 1).

Figura 1 Carga microbiana y vitalidad biológica del suelo de las distintas parcelas

 

Variabilidad en la carga microbiana

  • Parcelas con alta carga microbiana (>15 μg ADN/g):
    • Valdagua (25), As Lamelas (16), Chandoiro (19), Chao do Couso (19) y Poulo do Cabo (18).
    • Estas parcelas muestran una riqueza microbiana elevada, lo que sugiere suelos con mayor capacidad para reciclar nutrientes y resistir estrés ambiental.
  • Parcelas con baja carga microbiana (<10 μg ADN/g):
    • Souto Vello (4), A Venta (4), Mourela nueva (8,6) y A Barca (4,9).
    • Indicarían suelos con limitaciones en biodiversidad microbiana, posiblemente por manejo agronómico más agresivo, falta de materia orgánica o condiciones edáficas adversas.

Vitalidad biológica (actividad metabólica)

  • Parcelas con alta vitalidad (>500 ng ATP/g):
    • Valdagua (1279), As Lamelas (1124), A Barca (692), Colas (617), Poulo do Cabo (560) y Chao do Couso (542).
    • Estos suelos tienen alta actividad enzimática (ATPasa), clave para la disponibilidad de nutrientes y la resiliencia frente a la sequía.
  • Parcelas con baja vitalidad (<300 ng ATP/g):
    • O Soro Vello (133), Souto Vello (168), Valverde Alejos (172) y A Venta (269) presentan baja actividad metabólica, lo que podría relacionarse con estrés hídrico, compactación o uso histórico de fitosanitarios.

Correlaciones clave entre ambos valores

  • Valdagua destaca como la parcela con mejor actividad microbiana (carga y vitalidad altas), siendo un modelo para replicar.
  • Souto Vello y A venta muestran los valores más bajos en ambos parámetros, requiriendo intervenciones adecuadas (ej. enmiendas orgánicas, reducción de laboreo).
  • A Barca, pese a tener baja carga microbiana (4,9), presenta alta vitalidad (692), sugiriendo que, aunque la carga microbiana es limitada, los microorganismos presentes son muy activos.

Definición de estrategias de manejo vitícola en base a los resultados microbiológicos del suelo. Según los resultados obtenidos, se realizó una clasificación de parcelas y se definieron estrategias asociadas según los análisis microbiológicos y nutricionales, permitiendo agrupar las parcelas en 4 categorías con estrategias específicas, (véase figura 2):

Figura 2 Clasificación de parcelas y estrategias de manejo vitícola

 

3.2 Resultados de los análisis de sarmientos (enero 2025)

Como resultados generales, podemos concluir que hay una buena situación generalizada en los parámetros orgánicos en los sarmientos procedentes de todas las parcelas. Existe una deficiencia en todas o casi todas las parcelas en el caso de calcio, boro, zinc y sodio. A su vez, existe un ligero exceso en manganeso y potasio, como se puede observar en la figura 3.

Figura 3 Parámetros orgánicos, minerales, oligoelementos y ratios en sarmientos (orgánicos en % ms; minerales y oligoelementos en mg/kg)

 

  1. Reservas de Carbono (Almidón + Hidratos, figura 3)
    • Parcelas con mayores reservas: Colas arriba (13,01 % ms), A Barca (13,71 % ms), Coalleira riego (13,57 % ms).
    • Parcelas con menores reservas: Mourela xoven (7,91 % ms), As Lamelas (11,56 % ms), Poulo do Cabo (10,8 % ms).
    • Implicación: Las parcelas con bajas reservas (ej. Mourela xoven) requerirán riego más temprano en la siguiente campaña para evitar estrés que comprometa el desarrollo inicial en el ciclo vegetativo.
  1. Desequilibrios nutricionales (figura 3)
    • Deficiencias generalizadas: calcio (Ca), boro (B), zinc (Zn) y sodio (Na).
    • Excesos: manganeso (Mn) y potasio (K) en todas las parcelas (ej. Chandoiro: Mn 154 mg/kg; K 0,86 mg/kg).
    • Proporciones críticas:
      • N/K bajo (<0,5 en Valverde Alejos, A Venta). Indica exceso de potasio, que puede bloquear la absorción de Mg y Ca.
      • Ca/Mg desbalanceado (<3,5 en As Lamelas, Mourela xoven). Posible desequilibrio catiónico compatible con una menor estabilidad estructural del suelo y necesidad de mejora física.
  1. Parcelas con mayor necesidad de Intervención (figura 3)
    • Valverde Alejos: Bajo N total (0,16 mg/kg) y N/K muy bajo (0,21 mg/kg), sugiriendo deficiencia nitrogenada aguda.
    • Mourela xoven: Reservas de carbono muy bajas (7,91 mg/kg) y exceso de Mn (115 mg/kg), indicando suelo ácido y estrés oxidativo.

Integración de datos nutricionales de sarmientos, junio 2025: los desequilibrios detectados requieren ajustes en el riego y en la nutrición del suelo de la forma siguiente:

  • Parcelas con bajas reservas de carbono (Mourela xoven):
    • Riego anticipado en primavera + aminoácidos vía fertirriego para un menor coste metabólico de asimilación nitrogenada.
    • Evitar estrés hídrico que agrave la falta de reservas por autoconsumo.
  • Parcelas con exceso de K/Mn (Chandoiro, Valverde Alejos):
    • Reducir riegos profundos para evitar lixiviación de K.
    • Acidificar agua de riego (pH ~6,0) en suelos con exceso de Mn.
  • Deficiencias críticas (Ca, B, Zn):
    • Fertirriego con Ca y B en parcelas con Ca/Mg <4 (ej. As Lamelas).
    • Aplicar Zn quelado en Mourela xoven para contrarrestar el bloqueo por Mn.

Como acciones inmediatas priorizadas se definen las siguientes:

  • Fertirriego correctivo:
    • Vigilar Ca y B en As Lamelas y Mourela xoven.
    • Nitrato amónico en Valverde Alejos (prefloración).
  • Revisión de fertilizantes:
    • Eliminar aportes externos de K y Mn en parcelas con exceso.

Se presentan a continuación los resultados posteriores a los iniciales procedentes después de 3, 6 y 9 meses de los iniciales, todos ellos con muestras tomadas durante el año 2025, una vez iniciado el proyecto. 

3.3 Carga microbiana y vitalidad biológica del suelo

Para determinar la actividad microbiana de los suelos, tanto en junio 2025 (3 meses) como en septiembre 2025 (6 meses) y diciembre 2025 (9 meses), se realizaron los mismos ensayos y mediciones que en marzo 2025 (tiempo 0) con el fin de poder comparar los resultados actuales con los obtenidos al inicio del proyecto en cuanto a la medición de ADN microbiano total y el análisis de actividad ATPasa. Los resultados de los análisis se reflejan en las figuras 4 y 5.

Figura 4 Evolución de la carga microbiana del suelo

 

Los resultados obtenidos tras 3, 6 y 9 meses de ensayo representados en las figuras 4 y 5 evidencian una dinámica altamente variable de la actividad microbiológica del suelo, tanto en términos de carga microbiana total como de actividad metabólica (ATPasa), en respuesta a las condiciones de manejo en el año 2025.

Figura 5 Evolución de la vitalidad biológica del suelo

 

Existe una alta variabilidad temporal y respuesta rápida del microbioma del suelo. Se observa una fuerte oscilación en la carga microbiana y la actividad biológica a lo largo del tiempo, con descensos iniciales en varias parcelas (3 meses) seguidos de recuperaciones progresivas a los 6 y 9 meses. Este comportamiento indica que el microbioma del suelo es altamente sensible a cambios ambientales y de manejo (riego, temperatura, humedad) y que existe una capacidad de recuperación biológica (figura 5).

Los resultados muestran además que no siempre existe una correlación directa entre la cantidad de microorganismos (ADN) y su actividad (ATPasa), ya que hay parcelas con baja carga microbiana que presentan picos elevados de actividad y otras con alta carga muestran descensos en actividad metabólica, lo que confirma que la actividad funcional del suelo es un indicador más relevante que la abundancia microbiana para evaluar su fertilidad biológica.

A pesar de que en el ciclo anual hay cambios significativos en cuanto a temperaturas y agua disponible se refiere, las variaciones observadas sugieren que el factor hídrico ha tenido un papel determinante en la evolución microbiológica, con incrementos de la actividad en ciertos momentos (3 meses) que apuntan a condiciones favorables de humedad y temperatura, y descensos posteriores en algunas parcelas, indicando posibles episodios de estrés hídrico o limitaciones edáficas. La actividad microbiológica aparece estrechamente vinculada a la disponibilidad de agua, reforzando su papel como indicador indirecto del estado hídrico del suelo.

A partir de los 6-9 meses, varias parcelas muestran una tendencia a la recuperación o estabilización de los valores microbiológicos, especialmente en carga microbiana. Esto sugiere que el sistema suelo comienza a adaptarse a las condiciones de manejo implementadas. También se produce una reorganización del equilibrio microbiológico tras el impacto inicial del cambio de manejo.

En conjunto, estos resultados confirman que la actividad microbiológica constituye un indicador clave para el seguimiento del impacto de las estrategias de riego y manejo, siendo fundamental para la optimización agronómica en escenarios de cambio climático.

3.4 Análisis de sarmientos (enero 2025/febrero 2026)

 Interpretación fisiológica de los parámetros orgánicos en sarmientos

Los sarmientos en parada invernal reflejan el estado de reservas de la planta, fundamentalmente en almidón (reserva estructural a largo plazo), hidratos de carbono solubles (reserva movilizable a corto plazo), hidratos de carbono totales (energía disponible para la brotación). Esto está directamente ligado con el vigor y la resistencia a estrés de la próxima cosecha, ya expuesto por D’Eusanio, M. et al. (2023).

La tendencia general 2025-2026 indica un descenso general de hidratos solubles en la mayoría de las parcelas: bajan los hidratos de carbono y el total de reservas, típico en plantas más agotadas o que han sufrido estrés hídrico o térmico en el final de ciclo. Algunas parcelas aumentan en almidón: Colas arriba, Chandoiro, Poulo do Cabo, Mourela xoven (muy marcado), como se puede ver en la Tabla 2.

Una lectura clave se puede realizar con la relación almidón/hidratos. El equilibrio entre el almidón (reserva) y solubles (arranque) es importante. Más almidón y menos solubles implica una brotación potencialmente menos vigorosa y lenta, con desborre irregular y retrasos si hace frío. La parcela Mourela xoven presenta un incremento de hidratos de carbono totales (HC totales) de 7,91 a 13,34 (% ms), en almidón de 3,21 a 7,78 (% ms), por lo que debe recuperarse fisiológicamente muy bien y desarrollar plantas muy equilibradas y productivas. Souto Vello mantiene sus valores mostrando un perfil ideal, buena disponibilidad inmediata con brotación rápida y homogénea. Las parcelas “agotadas” son Valdagua, con bajada fuerte de HC totales de 12,41 a 10,43 (% ms) y tiene poco almidón, lo que puede predecir un posible estrés en su desarrollo vegetativo. Las parcelas Colas arriba y Chandoiro están en descenso fisiológico, suben en almidón, pero caen mucho los solubles, por lo que las reservas parecen bloqueadas y el arranque puede ser menos eficiente.

Este patrón global apunta a una posible senescencia precoz y estrés hídrico si hay altas temperaturas posvendimia. Quizás sea aconsejable un deshojado temprano para parcelas con bajos contenidos de HC solubles y no sobrecargar, sobre todo parcelas más agotadas. La cosecha 2026 arrancará con menor disponibilidad energética inmediata en la mayoría de las parcelas, lo que implica más dependencia del clima y mayor heterogeneidad en la brotación, y una necesidad de manejo más fino parcela a parcela.

Interpretación fisiológica de los elementos minerales en sarmientos

Estos datos indican cómo la planta redistribuye y almacena los nutrientes y las prioridades fisiológicas de la vid en la fase de reserva.

  • El nitrógeno acumulado sube en todas las parcelas, en algunos casos de forma muy fuerte: Chandoiro de 0,36 a 0,81 (% ms), Valdagua de 0,48 a 0,83 (% ms) y As Lamelas de 0,44 a 0,81(% ms). Por lo que la planta almacena nitrógeno de forma eficiente, lo que indica buena absorción en 2025, asegurando brotación y la síntesis proteica inicial para la cosecha siguiente, resultados similares fueron publicados Conradie, W.J. (1991).
  • El fósforo acumulado es bajo en prácticamente todas las parcelas, lo que puede implicar bajo arranque metabólico por escasa energía en forma de ATP.
  • El potasio presenta baja acumulación en muchas parcelas (Colas arriba, Valdagua, Souto…), estando ligado al transporte de azúcares, limitando la actividad fotosintética, coincidiendo con bajos contenidos de HC.
  • El calcio es estable, lo que es positivo.
  • El magnesio presenta una ligera caída, estando implicado también en la fotosíntesis por formar parte de la clorofila.

En general, la planta ha almacenado bien el N, pero peor P, K y Mg. Por lo que parece que no es un problema de fertilización, sino más bien de funcionamiento fisiológico de las plantas en posvendimia 2025 por la menor acumulación de reservas energéticas y elementos ligados a metabolismo. Las mejores parcelas son Coaxeilla xoven, con buena acumulación global y Valverde Alejos, con gran subida de N. Más limitantes Colas arriba, por la caída fuerte de P y K, Valdagua con almacenamiento bajo de P, K y Mg y Souto Vello, con bajada generalizada de reservas minerales.

El análisis de sarmientos indica una adecuada acumulación de nitrógeno en reservas tras la campaña 2025, pero una menor incorporación de fósforo, potasio y magnesio, lo que sugiere una limitación en la eficiencia metabólica y fotosintética durante la fase posvendimia. Este patrón puede condicionar el arranque vegetativo en 2026, haciéndolo más dependiente de las condiciones ambientales y de la absorción temprana de nutrientes.

Tabla 3 Resultados en elementos minerales mayoritarios de las distintas parcelas (% ms) (valores: verde, normal; naranja, alto; azul, bajo; según base de datos propia)

 

Interpretación fisiológica de los oligoelementos en sarmientos

Los microelementos en sarmiento representan lo que la planta ha sido capaz de acumular. En sarmiento, los oligoelementos no dicen qué falta ahora, dicen cómo funcionó la planta antes.

  • El boro presenta una caída generalizada, por lo que la planta o no lo tuvo disponible o no lo gestionó bien. Luego, se debe solucionar para la cosecha 2026 debido a sus implicaciones en la fertilidad y el transporte de azúcares.
  • El cobre es estable.
  • El zinc presenta una buena acumulación en varias parcelas: A Barca, O Soro Vello y Coaxeilla, diagnosticando buen funcionamiento fisiológico en brotación y regulación hormonal.
  • El manganeso tiene caídas claras en Poulo do Cabo de 122 a 48 (mg/kg), Mourela de 115 a 42 (mg/kg) y O Soro Vello de 110 a 61 (mg/kg), estando ligado a la actividad fotosintética.
  • El hierro presenta subidas fuertes en Chandoiro de 34 a 391 (mg/kg), Poulo do Cabo de 50 a 321 (mg/kg) y Coaxeilla de 38 a 294 (mg/kg), lo que puede indicar una mayor disponibilidad de hierro en el suelo o una mayor eficiencia en su absorción
  • El sodio tiene una acumulación clara, con subidas fuertes en O Soro Vello de 57 a 822 (mg/kg), A Barca de 84 a 464 (mg/kg) y Poulo do Cabo de 285 a 457(mg/kg), lo que podría indicar estrés salino.

El análisis de sarmientos evidencia una acumulación limitada de micronutrientes clave como boro y manganeso, junto con una mayor presencia de sodio en varios casos, lo que sugiere que durante la campaña 2025 la planta operó bajo condiciones de estrés salino o baja eficiencia fisiológica, especialmente en la fase posvendimia. El bajo contenido en boro indica un riesgo real en fertilidad y el sodio alto es un posible factor limitante,

Los resultados sugieren una menor eficiencia en la acumulación de micronutrientes funcionales (boro y manganeso) y una acumulación significativa de sodio, lo que apunta a condiciones de estrés o limitación fisiológica durante el ciclo previo, con posibles implicaciones en el arranque vegetativo y la fertilidad en la campaña siguiente.

Tabla 4 Resultados en oligoelementos de las distintas parcelas (mg/kg) (valores: verde, normal; naranja, alto; azul, bajo; según base de datos propia)

 

Interpretación fisiológica de las ratios en sarmientos

En madera de invierno, las ratios no indican equilibrio nutricional actual, sino cómo la planta ha priorizado y distribuido las reservas. En hoja representa el equilibrio funcional, pero en sarmiento la estrategia de almacenamiento.

  • La relación N/P es muy alta en 2026, con subidas muy fuertes en Colas arriba de 4,79 a 14, Souto Vello de 3,75 a 15,32 y Valdagua de 5,58 a 14,14, lo que no significa un exceso de N, sino que la planta ha almacenado mucho N en relación con el P, por lo que el N estuvo disponible y el P no lo hizo en la misma proporción, significando una buena capacidad nitrogenada, pero con menor soporte energético.
  • La relación N/K presenta una subida general, demostrando que la planta ha almacenado relativamente más N que K, lo que encaja con una menor acumulación de K y un menor transporte de carbohidratos, (Zufferey et al. 2000).
  • La relación N/Ca tiene un aumento claro, hay más N frente a Ca en las reservas, indicando una priorización de las funciones metabólicas (N) sobre la estructura celular de tejidos influenciada por el Ca.
  • La relación Ca/P es muy alta, sube claramente en casi todas las parcelas. No es por un exceso de Ca, sino por la baja acumulación de P en relación con Ca, lo que confirma la limitación energética en reservas.
  • La relación K/P es también alta. La planta ha acumulado más K que P, pero el problema no es el K, es el P bajo.
  • La relación K/Mg es una clave fisiológica importante. Hay valores altos y que suben en varias parcelas. Lo que refleja una buena relación de almacenamiento entre ambos. La menor acumulación relativa de Mg es coherente con una menor fotosíntesis y acumulación de carbohidratos.
  • La relación Ca/Mg presenta una subida general, hay más Ca relativo al Mg. Es un patrón típico de una menor actividad fotosintética y menor eficiencia metabólica.

Lo que dicen todas las ratios juntas es que la planta en 2025 ha acumulado bien el N y con menos eficacia el P y el Mg, manteniendo el Ca.

Las ratios observadas reflejan una acumulación de reservas desequilibrada, caracterizada por una mayor proporción de nitrógeno frente a fósforo y magnesio, lo que indica que durante el ciclo 2025 la planta priorizó la acumulación nitrogenada en detrimento de elementos clave para el metabolismo energético y la actividad fotosintética.

Para la cosecha 2026 implica una buena base nitrogenada, pero las ratios nutricionales en sarmiento evidencian una descompensación en la acumulación de reservas, con predominio relativo de nitrógeno frente a fósforo y magnesio, lo que sugiere una menor eficiencia en los procesos de acumulación energética y fotosintética durante la fase posvendimia.

Tabla 5a Resultados en ratios de las distintas parcelas, (valores: verde, normal; naranja, alto; azul, bajo; según base de datos propia)

 

Tabla 5b Resultados en ratios de las distintas parcelas, (valores: verde, normal; naranja, alto; azul, bajo; según base de datos propia)

  

3.5 Estrés hídrico en la viña (δ13C en uvas de la vendimia 2025)

El primer estudio se realiza durante la vendimia 2025 en muestras de uva y se repetirá de manera anual durante la duración del proyecto.

Interpretación de resultados del estrés hídrico (véase figura 6):

  • Valores menos negativos (≈ -23‰ a -24‰): Indican mayor estrés hídrico durante el período envero-vendimia. La planta tuvo cierre estomático más frecuente y menor discriminación isotópica. Ejemplos: Coalleira xoven/Nova (-23,39), Mourela nueva (-23,49), A Barca (-23,45).
  • Valores intermedios (≈ -24,5‰ a -25,5‰): Sugieren un estrés hídrico moderado, con cierta limitación de agua, pero sin llegar a niveles críticos. Ejemplo: Valverde Alejos (-25,49), O Soro Vello (-24,09).
  • Valores más negativos (≈ -26‰ a -27‰): Reflejan buen estado hídrico, con disponibilidad de agua suficiente y mayor apertura estomática. Ejemplos: Souto Vello (-26,99), Colas (-27,11), A Venta (-26,35).

La figura 6 indica la heterogeneidad clara entre parcelas, con alguna de ellas bajo fuerte estrés hídrico (-23‰) y otras con disponibilidad suficiente (-27‰). Esto puede proporcionar una base excelente para ajustar o priorizar riego, carga e incluso ajustar la fecha de vendimia según cada parcela.

Figura 6 Estrés hídrico medido en uva por parcela en el momento de su madurez óptima (vendimia 2025)

 

4 INTEGRACIÓN DE RESULTADOS MICROBIOLÓGICOS DEL SUELO Y EL ESTADO FISIOLÓGICO DE LA VID

Los resultados obtenidos en el marco del proyecto manifiestan la existencia de una relación funcional entre la actividad microbiológica del suelo y el estado fisiológico y nutricional de la vid, evaluado mediante análisis de sarmientos en parada invernal. 

4.1 Relación entre actividad biológica del suelo y disponibilidad de nutrientes

Las parcelas con mayor carga microbiana y, especialmente, mayor actividad metabólica (ATPasa) presentan una mayor capacidad potencial de mineralización de nutrientes y reciclado de materia orgánica. Este comportamiento se traduce en una mayor disponibilidad de nitrógeno asimilable, lo que queda reflejado en el incremento generalizado del contenido de nitrógeno en sarmientos durante la campaña 2025-2026.

No obstante, esta relación no se observa de forma equivalente para otros elementos como fósforo, magnesio o micronutrientes, cuya acumulación en sarmientos resulta limitada en la mayoría de las parcelas. Este hecho sugiere que la actividad microbiológica del suelo, aunque determinante, no es el único factor que condiciona la absorción y acumulación de nutrientes por parte de la planta.

Las parcelas con mayor vitalidad biológica (Valdagua y As Lamelas) muestran un comportamiento fisiológico más dinámico, con mayor capacidad de absorción de nitrógeno y respuesta metabólica. Sin embargo, en determinados casos, esta elevada actividad microbiológica no se traduce en una mayor acumulación de reservas de carbono (hidratos de carbono), evidenciando una limitación en la eficiencia fisiológica de la planta.

Por el contrario, parcelas con baja actividad microbiológica (Souto Vello y A Venta) presentan una menor capacidad de regulación nutricional, mayor dependencia de las condiciones externas y una tendencia a desequilibrios nutricionales más acusados.

Asimismo, se han identificado situaciones intermedias (A Barca), donde una baja diversidad microbiana coexiste con una elevada actividad metabólica, indicando que la funcionalidad del microbioma es tan relevante como su abundancia en términos de impacto agronómico.

4.2 Interacción entre microbiología del suelo y estrés hídrico

El análisis conjunto de los datos microbiológicos y los indicadores de estrés hídrico (δ13C) evidencia que la disponibilidad de agua actúa como factor modulador clave en la relación suelo-planta.

En parcelas con mayor estrés hídrico, se observa:

  • Menor acumulación de hidratos de carbono en sarmientos
  • Reducción de la eficiencia en la absorción y redistribución de nutrientes
  • Limitación en la actividad microbiológica del suelo y en reservas efectivas en la planta

Por el contrario, en condiciones hídricas más favorables, la actividad microbiológica del suelo se traduce de forma más eficiente en acumulación de reservas y equilibrio nutricional.

Estos resultados indican que la microbiología del suelo, aunque fundamental, requiere de condiciones hídricas adecuadas para expresar plenamente su efecto sobre la fisiología de la vid.

4.3 Implicaciones para el manejo agronómico

La actividad microbiológica del suelo constituye un elemento estructural clave en la resiliencia del viñedo, al influir directamente en la disponibilidad de nutrientes y en la capacidad de respuesta de la planta frente a condiciones adversas. No obstante, su impacto sobre el estado nutricional y las reservas de la vid está fuertemente condicionado por factores limitantes como el estrés hídrico y la eficiencia fisiológica de la planta durante el ciclo vegetativo.

En este contexto, los análisis de sarmientos se confirman como una herramienta integradora que permite evaluar el efecto combinado de los factores edáficos, hídricos y nutricionales, facilitando la toma de decisiones agronómicas basadas en datos.

Los resultados obtenidos permiten concluir que la optimización del viñedo frente a escenarios de cambio climático debe abordarse mediante un enfoque integrado que contemple simultáneamente:

  • La mejora de la actividad biológica del suelo (incremento de materia orgánica, reducción del laboreo, manejo microbiológico).
  • La gestión eficiente del riego, adaptada a las necesidades específicas de cada parcela.
  • La corrección de desequilibrios nutricionales, especialmente en fósforo, magnesio y micronutrientes (boro, zinc).

La actuación sobre un único factor (suelo, agua o nutrición) resulta insuficiente para garantizar una mejora sostenida del estado fisiológico de la vid.

 

5 ANÁLISIS ESTADÍSTICO

Se ha generado un clúster jerárquico (método Ward) utilizando todos los parámetros disponibles en el estudio (reservas orgánicas, macroelementos, oligoelementos y δ¹³C). Los datos se han estandarizado previamente para evitar que las variables con unidades mayores dominen el análisis.

Figura 7 Clúster jerárquico de parcelas teniendo en cuenta todos los resultados analíticos

 

A partir del clúster jerárquico integrado, se observa que las parcelas se agrupan principalmente según tres grupos:

  • Grupo 1: A Barca, A Venta, Colas, O Soro Vello, Souto Vello y Valverde Alejos. Se caracteriza por presentar, en general, una actividad microbiológica moderada o baja, acompañada de ciertas limitaciones nutricionales y de acumulación de reservas. Son parcelas donde el manejo del suelo y la fertilización pueden tener un impacto importante sobre la respuesta fisiológica de la vid.
  • Grupo 2: Chandoiro, Chao do Couso, Coaxeilla Xoven y Poulo do Cabo. Representa a parcelas con una respuesta intermedia-alta. Destacan por una buena actividad microbiológica, una adecuada acumulación de nitrógeno y una capacidad razonable de almacenamiento de reservas. Constituyen probablemente las parcelas más equilibradas desde el punto de vista agronómico, con un comportamiento relativamente estable frente al estrés hídrico.
  • Grupo 3: As Lamelas, Valdagua, Colas Arriba y Mourela Xoven. Agrupa las parcelas de mayor potencial biológico. Valdagua y As Lamelas ya destacaban en los análisis iniciales por sus elevados niveles de ADN microbiano y ATP. Además, presentan una elevada actividad fisiológica y una buena capacidad de movilización de nutrientes. Son parcelas biológicamente muy dinámicas.

El clúster sugiere que la microbiología del suelo es un factor estructurante importante, pero no suficiente por sí sola para explicar el comportamiento de las parcelas. La separación final está determinada por la interacción entre todos los factores estudiados.

 

Bibliografía

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Notas

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