La creciente escasez de agua implica que el uso de cultivos que ahorran agua y con productos de alto valor añadido sea relevante, como la vid. El déficit hídrico, cuando no es extremo, puede aumentar la calidad del vino, por lo que las pérdidas en el rendimiento se compensan con la mayor calidad resultante. En este trabajo, investigadores franceses, alemanes y argentinos estudiaron la relación de cientos de compuestos analizados por metabolómica en uvas chardonnay y pinot noir de la Borgoña, con la adaptabilidad al estrés hídrico. Lo hicieron con 256 mostos de bayas de 13 regiones vitivinícolas durante tres añadas sucesivas. Evaluaron el estado hídrico de la vid mediante δ13C con un analizador acoplado a un espectrómetro de masas de relación isotópica, y para la metabolómica utilizaron espectrometría de masas de alta resolución con resonancia ciclotrónica de iones por transformada de Fourier (FT-ICR-MS), que permite obtener huellas metabólicas completas e instantáneas, representativas de las interacciones complejas planta-ambiente específicas, desde muy diversas condiciones. El estudio reveló que ambas variedades poseen una notable capacidad de adaptación a una amplia gama de condiciones de déficit hídrico. Se vio que cientos de metabolitos, incluyendo potenciales reguladores del crecimiento vegetal, precursores de aromas glucosídicos, compuestos fenólicos y antioxidantes, se modulan de forma consistente por el estado hídrico de la vid. De todas maneras, observaron que bajo un déficit hídrico severo chardonnay mantiene una respuesta metabólica lineal en todo el rango de estrés, mientras que los marcadores de pinot noir bajan progresivamente a mayor estrés hídrico, lo que indica una mayor vulnerabilidad a la sequía extrema.

Nicolas S., Bois B., Billet K., et al.: “Highly dynamic metabolic response of grapevine to water deficits reveals an adaptability to a wide range of climatic conditions”, Food Chemistry: X ; 2026, 37, 104088. https://doi.org/10.1016/j.fochx.2026.104088