Es bien conocido por todos que la Unión Europea está inmersa en un profundo proceso de cambio de su sistema universitario. Este proceso debe comportar una transformación que permitirá uniformizar los estudios en toda la Europa comunitaria y facilitar la libre circulación, tanto de estudiantes, como de profesionales.

Este proceso, que empieza en 1998 con la «declaración de la Sorbona», fue confirmado el 19 de junio de 1999 a la ciudad italiana de Bolonia por los ministros europeos de educación. Mediante esta «declaración de Bolonia», el conjunto de países de la Unión Europea se compromete a llevar a cabo el desarrollo armónico de un Espacio Europeo de Educación Superior antes de 2010. Posteriormente, los comunicados de Praga (2001) y Berlín (2003) han ido incorporando nuevos países y han desarrollado los conceptos y los condicionantes que debe regir este Espacio Europeo de Educación Superior.

 

Una reforma global para un Espacio Europeo

Pero podemos preguntarnos ¿qué es exactamente el Espacio Europeo de Educación Superior? Este concepto, que se abrevia habitualmente con las siglas EEES, representa el deseo de que en todos los Estados miembros se adopte un sistema universitario que permita:

  1. Asegurar la calidad docente
  2. El reconocimiento académico inmediato de los títulos
  3. La libre movilidad de estudiantes
  4. El aprendizaje continuado en el curso de toda la vida

Estos cuatro puntos, que todo el mundo puede considerar como objetivamente deseables, están comportando, sin embargo, considerables complicaciones en la mayoría de países europeos implicados y, naturalmente, el nuestro no es una excepción.

Para llevar a buen término esta profunda transformación del sistema universitario es necesario realizar ciertos cambios imprescindibles. Los más evidentes son:

  1. Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS – European Credit Transfer System, en inglés). Con este sistema se pretende mejorar la comparación y transferencia de cursos impartidos en cualquier Estado europeo. Para calcular la duración de un crédito se enfatiza más el tiempo de estudio que debe dedicar el alumno que el número de horas presenciales.
  2. Suplemento Europeo al Título. Es un documento que se anexa al título y que describe en detalle los estudios cursados para realizar posibles homologaciones y comparaciones a escala europea.
  3. Sistema de titulaciones de dos ciclos. Partiendo del modelo anglosajón, las titulaciones consistirán en un primer ciclo de carácter genérico de 3-4 años de grado (el bachelor, en inglés) y un segundo ciclo de 1-2 años para la especialización, el máster. En consecuencia, la actual diferenciación entre diplomaturas y licenciatura dejará de existir.

Evidentemente, una transformación tan profunda como la que se plantea está siendo traumática para la universidad española. Las discusiones han sido enormes y, aún hoy en día, continúan a pesar de que el 2010 está ya muy cerca. Parece mentira, pero a la comunidad universitaria le está costando muchísimo la adaptación al EEES, fenómeno que en parte es debido a la defensa numantina que algunos colectivos hacen del sistema actual. Desgraciadamente, para algunos la estrategia a aplicar es la que Giuseppe Tomasi di Lampedusa describió en la conocida novela histórica Il Gatopardo: es necesario que todo cambie para que nada se altere.

A pesar de todo, el proceso continúa y el próximo septiembre se comenzarán a impartir las primeras titulaciones de grado en el Estado español y antes de que finalice el 2010, todas las titulaciones deberán haberse adaptado. Dentro de este contexto general, debemos plantearnos cuál es la situación actual de los estudios universitarios de enología y cómo quedarán una vez que el EEES se haya implantado en el Estado español.

 

La carrera enológica

Los estudios universitarios de enología en el Estado español empezaron en 1998 en la escuela de Enología de Tarragona vinculada entonces a la Universidad de Barcelona. Durante ocho años, se impartió un título propio no homologado, «el graduado en enología», con el que se titularon un total de 121 graduados por el procedimiento ordinario y 82 mediante un proceso de homologación extraordinario que permitió reconocer la titulación a los profesionales de comprobada experiencia que lo solicitaron. Durante este período, concretamente en 1991, se creó la Universitat Rovira i Virgili a la cual, de forma natural, se adscribió entonces la Escuela de Enología de Tarragona.

Figura 1 Resumen histórico de la evolución de los estudios universitarios de enología

 

Finalmente, en el año 1996 se creo la licenciatura de enología como título hologado (Real Decreto 1845/1996; BOE nº 207 de 27/08/1996). Inmediatamente, la Universitat Rovira i Virgili y la Universidad de la Rioja empezaron a impartirla. Poco a poco, otras universidades españolas se incorporaron, de modo que actualmente hay un total de ocho universidades donde puede cursarse la licenciatura de enología. La figura 1 ilustra un resumen histórico del proceso descrito.

Tabla 1 Situación laboral de los licenciados en enología por la Universitat Rovira i Virgili

 

Los datos totales de la columna No trabajan se desglosan en la siguiente tabla:

 

Desde 1996, la Universitat Rovira i Virgili ha formado a más de 300 enólogos, a los que se deberían añadir los más de 100 que cursaron previamente el título no homologado. Creemos sinceramente que la experiencia ha sido muy valiosa ya que desde la Facultad de Enología de Tarragona hemos participado en el desarrollo de la industria vitivinícola dotándola de los profesionales que necesita. De hecho, los estudios realizados para valorar la realidad laboral de nuestros licenciados en enología indican unos resultados que podemos considerar como excelentes. La tabla 1 muestra los resultados de una encuesta realizada para determinar la empleabilidad de nuestros licenciados, considerando las diez primeras promociones. En ella, se observa que de los 254 licenciados, se consiguió entrevistar a 197, lo que representa más del 75 % del universo y por tanto puede considerarse como plenamente significativa. Pues bien, de los encuestados, tan sólo se detectaron diez personas que en el momento de la encuesta no estuvieran trabajando. Además, de estos diez, tres buscaban trabajo, situando la tasa de paro real en el 1,5 %. De otro lado, la mayor parte de los licenciados, el 96,3 % trabajan en labores relacionadas con la enología y/o la viticultura, y con una proporción de contratos fijos superior al 70 % (tabla 2). Pueden considerarse, por tanto, que la situación laboral de los licenciados en enología es excelente y muy cercana a la plena ocupación. Y ahora, ya iniciado el 2008, y con un sistema de formación de enólogos que se ha mostrado, como mínimo eficaz, debemos transformarlo para obtener un título de grado enmarcado dentro del EEES.

Actualmente, la licenciatura de enología es un título de segundo ciclo, es decir, que tan sólo dura dos años, y que se nutre de estudiantes que previamente han cursado un primer ciclo de estudios afines como Química, Biología, Farmacia, Ingeniería Técnica Agrícola, Ingeniería Química, Ingeniería Agrónoma y Biotecnología.

Este sistema presenta ciertas ventajas pero también algunos inconvenientes. Entre las ventajas debemos destacar que los estudiantes están ya muy bien formados, lo que garantiza un razonable éxito académico final. No obstante, les obliga a estudiar durante cinco años en la mayoría de casos para obtener el título. Además, la mayor parte de ellos finalizan sus estudios previos y por tanto acostumbran a cursar cuatro o cinco años de la licenciatura previa más los dos años de Enología.

Por ello, la implementación de un título de grado en enología puede resultar muy interesante ya que permitirá que los estudiantes obtengan la titulación profesionalizadora en tan sólo cuatro años de estudio. Además, el sistema que propugna el EEES permitirá a aquellos estudiantes que los deseen, ampliar su formación mediante los másteres, que podrán cursar en cualquier universidad europea.

Tabla 2 Tipo de contratos de los licenciados en enología por la Universitat Rovira i Virgili

 

Como es bien sabido, la gestación de la licenciatura de enología fue compleja y la del futuro título de grado en enología también lo ha sido. Hace poco, desde el Ministerio de Educación y Ciencia se consideró que la existencia de un título de estas características no era necesario. A pesar de que España es el tercer productor mundial de vino y la primera superficie vitícola mundial, según algunos nos podemos permitir el lujo de no tener una formación universitaria específica en enología y viticultura. Afortunadamente, la campaña que hicimos todos en defensa de la existencia del título de grado en enología fue bastante eficaz y nos ganamos a la opinión pública. Es por ello que, desde estas líneas, debemos agradecer públicamente a todos los que disteis apoyo explícito a su mantenimiento.

En estos momentos, no existe impedimento alguno para que podamos consolidar la transformación de la licenciatura en enología en un título de grado. De hecho, desde la Universitat Rovira i Virgili estamos liderando el proceso. Ya hace unos cuantos meses, el conjunto de responsables de todas las universidades del Estado que impartían la licenciatura de enología nos reunimos en Tarragona para coordinar esfuerzos y establecer los contenidos mínimos que debería incluir este título de grado en enología. Fruto de esta reunión, que resultó muy provechosa, se consiguieron unos acuerdos sobre los que estamos trabajando. Tan sólo a título orientativo, el futuro plan de estudios del título de grado en enología debería incluir los contenidos mínimos que se reflejan en la tabla 3. Por el momento, se trata de un documento preliminar que aún debe mejorar.

Tabla 3 Posibles contenidos del futuro título de grado en enología

 

Finalmente, durante este año presentaremos la propuesta de un plan de estudios del título de grado de enología para que sea incluido en el Registro Oficial de Titulaciones y, si todo va bien, el título de grado en enología iniciará su singladura en septiembre de 2009. Confiamos en que para esas fechas podamos brindar para celebrarlo. Estáis todos invitados.